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domingo, 12 de julio de 2009

Capítulo 13 .....¡Fin de la Utopía!



















Estacionamos a "Pepita" justo al frente de la casa de Victoriano, esperamos unos segundos antes de bajar para quedar de acuerdo con Álvaro lo que le íbamos a decir, no queríamos adelantar ninguna prueba y queríamos observarlo bien para ver si él estaba realmente comprometido en la conspiración. Era aún muy temprano, pienso que serían más o menos las 9.30 de la mañana. La casa no tenía muros ni rejas y estaba presidida por un jardín frontal cuya grama estaba terminando de "pegar", puesto que la vivienda tenía muy poco tiempo de ser habitada. Victoriano vivía antes en el oeste de la ciudad cerca de la avenida Rotaria, el negocio de la familia lo habían mudado al este  y desde allí estaría mucho más  cerca de su negocio, facilitando sus labores de vendedor.


Bajamos con pausa, y nos dirigimos hacia la puerta principal de forma de arco que elegantemente
sobresalía de un pequeño porche que recibía a los visitantes.


Casi ya que tocábamos el timbre cuando abrieron la puerta de súbito logrando darnos un pequeño susto por la sorpresa, la esposa de Victoriano salía en ese instante de la casa,; ella también se asustó. ¡Ah caramba si eres tú¡- me dijo con una sonrisa nerviosa que dejaba ver de soslayo su hermosa dentadura.- ¿Buscas a Victoriano? - preguntó rápidamente sin darme chance de darle los buenos días. -Sí...Cómo estás......¿esta él aquí?- Sí, pasen está desayunando, chao, voy un momento a realizar unas diligencias, ya regreso- decía esto mientras se dirija presurosa hacia su auto que estaba estacionado justo al lado del jardín. Se montó y con una linda sonrisa y un ademán de adiós retrocedió y partió sin demora.



Álvaro y yo la seguimos con la vista hasta que el carro se perdió entre las calles. Nos miramos y ambos hicimos un gesto de asombro que terminó en una leve carcajada de complicidad. Antes de seguir, tocamos fuertemente la puerta con los nudillos a la vez que preguntábamos en voz alta-¡Victoriano dónde estás¡ , repetimos inmediatamente la frase, que fue interrumpida por él.- ¡Aquí en la cocina¡ -¿Quién es?- se escuchaba al fondo de un pasillo que daba hacia un patio interior, simulando la de las casas antañonas, pero que le daba frescura y luz al ambiente.



Somos Alí y Álvaro ¿podemos pasar?, -le contesté con voz alzada...-Ya voy- contestó inmediatamente. Detrás de él venía uno de sus hijos o hijas, la verdad es que no me acuerdo bien ese momento. Lo cierto era que no estaba solo, nos invitó a pasar a la sala de la casa, que sólo estaba alfombrada, aún no la habían amueblado, nos sentamos sobre la mullida alfombra de color gris intenso, todavía olía a pegamento y se notaba que estaba recién instalada. Acomodados nos miró preocupado, y nos preguntó: ¿Qué hacen tan temprano por aquí? - Su cara denotaba cierta angustia, y no dejaba de mirarnos moviendo sus ojos como péndulo de reloj antiguo..Allí comencé a decirle todo lo necesario pero sin darle algunos detalles, sobre lo que pensábamos hacer con todas las evidencias, inclusive me abstuve de decirle lo del recibo porque considerábamos la prueba que relacionaba a Eduard con el asunto, además tampoco le dije que las cosas que habíamos encontrado iban a ser sometidas a experticias de huellas digitales.Durante mi relato me interrumpió varias veces y repetía !no puedo creerlo¡ !no puede ser¡- sus ojos trataban de contener unas lágrimas de tristeza que peleaban por asomarse, pero era evidente su gran contrariedad, al final, ya casi no hablaba, su mirada estaba como perdida, creo que buscaba respuestas pues sus gestos reflejaban una conversación interna, su cabeza giraba bruscamente, como con un enfado repentino. Después de concluir mi relato, nos quedamos en silencio por unos largos segundos, miré a Álvaro y con su mirada aprobó mi cuento que remató con una mueca de satisfacción. -!Bien¡-dijo Victoriano- voy a convocar una reunión lo más pronto posible para que aclaremos todo...¿Te parece? me preguntó con un dejo de voz tristón..-Está bién- le contesté. ¿Y Eduard? le pregunté como distraídamente. No sé desde ayer no lo veo creo que no durmió aquí.

¿Porqué preguntas?- me dijo como preocupado. -No, nada especial...era para saludarlo.


Nos levantamos de la alfombra y nos despedimos de Victoriano con un gesto de manos. salimos de allí rápidamente para llamar por teléfono a mi amigo del politécnico.

Nos comunicamos y nos dijo que ya había llevado las evidencias a donde su hermano el PTJ, para que procediera a tomar las huellas. Él visitaría la casa de Victoriano en cuanto su hermano lo llamase.

En horas de la noche, recibí una llamada de Victoriano, me dijo que unos PTJ habían ido a su casa para tomarles las huellas a todos los de su familia, incluyendo al novio de su hija mayor, Luis, quien se vió sorprendido e incluso se rehusó en un principio, pero con el argumento de "el que no la debe nada teme" se dejó tomar las huellas. Me dijo que la reunión iba a ser mañana en la casa del Sr Américo, viejo y conocido comerciante de la ciudad y que había estado presente la noche del "encuentro". Después a la media hora recibí la llamada de mi amigo del politécnico y me contó con lujo de detalles lo de la visita a la casa de Victoriano, describiendo cierta actitud nerviosa de Eduard y de Luis, quienes al principio se negaron a prestar su colaboración. Me dijo que los resultados los iba a tener mañana mismo. Le indiqué la dirección de la reunión que ibamos a tener mañana a las 7.pm en casa del comerciante.

Justo cuando eran 5 minutos para las siete entramos Álvaro y yo a la casa de la familia del Sr. Américo, para nuestra sorpresa estaban todos los miembros de los círculos de "meditación" esperándonos, todos nos miraban como si los culpables fuéramos nosotros, busqué rápidamente donde sentarme y poder observar a todos, pronto me topé con el rostro de Eduard, estaba sentado junto a Luis el novio de la hija mayor de Victoriano, ambos me desafiaban con la vista, me les quedé mirando, tranquilo y sin nervios, me invadió una paz que me aseguraba tener la verdad en mis manos. la entrada de mi amigo del politécnico junto con su hermano y otros amigos interrumpió nuestro duelo de miradas. Todos fijamos nuestra atención en los recién llegados quienes traían sendas cajas de cartón con objetos que sobresalían pero que no ayudaban a definir su contenido.
Victoriano peló los ojos sorprendiéndose cuando pudo ver bien las cosas que estaban dentro de ellas.
Ya todos acomodados, presentados y completos comenzamos a hablar pausadamente sobre todos los acontecimientos ocurridos desde la primera convocatoria fallida hasta la segunda que resultó todo un fiasco. Describimos no solo las situaciones extrañas protagonizadas por Eduard y sus amigos sino también cada uno de los objetos hallados y su posible significado en toda esta trama ufológica, a cada mención de un objeto, mi amigo lo sacaba y lo iba mostrando a cada uno de los asistentes para que pudieran tocarlo y verlo claramente. Al final realizamos la acusación concreta hacia Eduard, se mostró la evidencia de las huellas digitales impresas en los objetos, la cara de cada uno de los involucrados eran dignas de admirar. Todos guardaron silencio y fijaron su vista acusadora a Eduard y a Luis, cuyas huellas estaban lo suficientemente claras para acusarlos de responsables de este enojoso asunto.
Mi amigo se me acercó y me dijo al oído, :"Te tengo una sorpresa", Me volteé y lo miré sorprendido: "¿Cuál?"
Me musitó casi inaudible : "Aquí aparecieron las huellas de la esposa de Victoriano" mostrándome el recibo del plástico y los envases de algunas de las cosas que se encontraron., ¿Qué hacemos? ¿Lo decimos?, le pregunté en el mismo tono de voz con el que me hablaba. "A él solamente, míralo como está llorando". Al verlo me conmoví, realmente Victoriano era inocente. Eduard vociferaba que todo era una trampa, que él y sus amigos eran inocentes, en fin, se levantó furioso y se retiró violentamente de la casa.
No soló Victoriano derramaba lágrimas de sincera tristeza, el Sr. Américo y sus hijas que fueron fervientes seguidoras de Eduard estaban deshechas con toda esta información, que sin duda, estuvo muy bien sustentada.
Álvaro y yo nos retiramos, a pesar de no ser los acusados la gente nos veían como los responsables de su decepción o mejor dicho de su profunda frustración.
A las semanas siguientes comencé a recibir noticias sorprendentes, Victoriano se estaba divorciando de su mujer, pues aparentemente ella ya no lo amaba , pero lo más sorprendente fue la noticia que se sucedió unos meses después, Eduard fue puesto preso, pues era Jefe de una banda de atracadores de Bancos.
Lamentablemente esta historia al que más le afectó fue a Victoriano, el hecho de haber sido engañado infamemente por su esposa y por Eduard a quien había adoptado casi como a un hijo, fue terrible, además de recibir una honda decepción por lo que le había hecho creer Eduard en cuanto a los seres extraterrestres, ya que él creyó en todos sus mensajes, relatos y supuestas curaciones realizadas a su esposa. En fin, destrozó su vida.
A raíz de esto, renunció a su trabajo, se alejó de la sociedad barquisimetana que se burlaba descaradamente de él, se volvió arisco y poco comunicador. Muchas veces lo ví manejando un viejo carro casi destartalado, mal vestido y con una mujer un poco extraña. De ser un hombre elegante y robusto, pasó a ser un hombre de facha desgarbada,delgada y poco elegante. Esa familia cayó en desgracia. Tengo muchísimos años que ya no me lo encuentro.Aparentemente el motivo del engaño era fundar una especie de "Sociedad Amiga de los extraterrestres" cuyos miembros debían facilitar fondos para que Eduard viajara a los sitios que "Los Hermanos Mayores les indicara", además de tener toda una fachada legal para lavar dinero sucio. Eduard había conocido a la esposa de Victoriano a través de su oficio de tapicero de autos y muebles, y allí al saber que era de familia importante, buscó la manera de involucrarse al enterarse de la debilidad que tenía Victoriano por los extraterrestres. La esposa de Victoriano se enamoró y lo ayudó para tener controlado a Victoriano y convencerlo de que se mudará para su casa. Todo esto me lo contó un amigo íntimo de la familia que conoció de cerca todo el asunto.
Esta historia es real, lo único que hice fue cambiar los nombres, profesiones y direcciones de las personas. Cualquier parecido es coincidencia. Además ya pasaron más de 40 años de esto.Dios quiso que así fuese todo.




miércoles, 17 de junio de 2009

Capítulo 12.....En la escena del crimen...¡¡





La noche se hizo larga, daba vueltas incesantes en mi cama esperando con ansias el amanecer. Por mi cabeza pasaba todo tipo de pensamientos, ¿Victoriano estaría involucrado?, ¿quién más podría estar?. En fín ya mi mente se situaba en el juego de la sospecha, cualquiera podría ser, el Sr. Blanco o tal vez el escurridizo Coronel Mostaza.
Así flotando entre el sueño y moviendo las piezas del tablero, mi desvelo se hizo corto, de repente sin casi darme cuenta, las primeras luces de la mañana empezaron a invadir mi cuarto, como resorte salté de la cama y me dispuse a prepararme para partir inmediatamente a la casa de mi primo Álvaro para contarle lo sucedido y me llevara en su "pepita" hacia " la escena del crimen".

Lo llamé por teléfono y le conté lo ocurrido, tan pronto colgué, salí a esperarlo ansiosamente. Partimos hacia la campiña, calculo que serían las 7.30 de la mañana, la carretera estaba solitaria, por el camino le relaté con detalles todo lo que había pasado la noche anterior. Muy distinto me pareció todo, la luz tempranera era espléndida, el terreno en forma de herradura me parecía aún más grande, nos bajamos de la camioneta con precaución, pues avistamos un carro estacionado entremetido en el camino angosto y el monte lo tapaba camuflajeándolo, nos pareció extraño,
¿quiénes estarían? . caminamos hacia él presurosos pero a la misma vez con sigilo, no queriamos llamar la atención, queríamos sorprender a los que estuvieran allí, por la prisa y fijándonos en el camino para no tropezar con alguna piedra no nos dimos cuenta que se acercaban un grupo de tres personas, erán jóvenes como nosotros, al vernos mutuamente nos quedamos paralizados. Yo miré a Álvaro y él se quedó mudo esperando que yo dijera algo. Cuando los tipos decidieron moverse, nosotros también, íbamos hacia ellos pero guardando una distancia prudencial, Uno iban cargando un objeto que asemejaba a una especie de lona de plástico transparente, los otros iban con sendas cajas. !Epa¡ Exclamé al reconocer a mi "amigo" el del politécnico. Era él, no lo había distiguido porque llevaba unos lentes oscuros grandes que prácticamente le servían de antifaz. ¿Qué hacen ustedes aquí? me preguntó mal encaradamente.- Lo mismo que ustedes.-le contesté en un tono también serio y preparándome para cualquier gesto agresivo.- ¿Ustedes tienen que ver con esto? me volvió a hablar en forma poco amistosa.-Bueno chico, acaso tu no estuviste conmigo anoche y vistes que yo fuí corriendo tras los "extraterrestres", le contesté ya fastidiado por su actitud nada amigable. Esto lo hizo reacionar, -Así !claro¡, la verdad es que no te reconocí al principio, pero él no estaba -dijo señalando con el dedo a Álvaro.- Pero yo te conozco, dijo Álvaro-, yo también estudio en el Politécnico.- Ese comentario hizo que se observaran más de cerca,- !Ah ya sé¡ !claro¡ es de ahí donde te conozco.

Entonces viniste a investigar igual que nosotros, pero te nos adelantaste, seguro que madrugaste,- le dije para seguir intimando el encuentro- Sí , así es, me vine con ellos para que me ayudaran, cuando los vimos nos asustamos, pues creímos que eran los dueños de estos peroles que encontramos. -¿Qué son esos peroles?- le pregunté- Son evidencias del engaño que nos estaban preparando pero que al parecer no terminaron de implementar, diciéndonos eso comenzó a desenrollar el plástico trasparente y vimos como tomaba una forma redonda, como de unos 6 metros de diámetro, cocida con nylon trasparente, al parecer era una especie de globo esferoidal, cuando terminó de expandirlo en el suelo no cabía duda sobre lo que iba a representar, !un platillo volador¡, examinándolo detalladamente vimos una válvula para inyectarle aire e inflarlo y en el centro una especie de gancho como para sujetarlo. Inmediatamente le dije..-Pero ¿Cómo pensaba volar semejante armatroste? Bueno, ven para mostrarte,- me contestó al tiempo que empezó a caminar hacia el caminito lleno de monte que no pudismo seguir la noche anterior. Recorrimos unos treinta metros aproximadamente, cuando nos desviamos hacia una angosta quebrada seca, que formaba una pequeña hondonada que nos hizo bajar un metro del nivel del camino, parecía una trinchera de aquellas que construían en la Primera Guerra Mundial, allí se encotraban un cilindro de gas, igual o semejante a los usan para el oxígeno, pero era de gas Helio , el mismo que usan para inflar los globos de las fiestas y "floten" para la delicia de los niños. Al lado del mismo, estaba un carrete de hierro grande y pesado, con un cable enrollado de nylon transparente, parecido a los que se usan para recoger las mangueras de regar el jardín, además pude observar que en el terreno estaban desperdigadas unas cajas pequeñas con figuras, y cartones con plásticos iguales a los que guardan aparatos. Al levantarlos y leer lo que tenían timbrado, me enteré que pertenecía a alarmas sonoras móviles o portátiles- eso explicaba el ruido semejante a una sirena de ambulancia que habíamos escuchado, otro pertenecía a linternas de colores para emergencias, parecida a los que colocan los policías en los carros de los detectives, cajitas de otra índole que estaban llenas de escarchas plateadas, en fin teníamos suficientes pruebas, mi amigo había sido precavido y había tomado los objetos con pañuelos para no dejar sus huellas, de manera que pudiéramos detectar la de los responsables. Él tenía un hermano que trabajaba en la Policía Técnica Judicial, antigua P.T.J, y le iba a pedir el favor de tomar las huellas.

En las cajas que cargaban sus amigos estaban unas cartulinas, tijeras y medias de nylón, todo ese material encontrado en el mismo sitio donde estaba el cilindro, pero el colmo de la estupides fue que habían dejado una factura con la descripción de algunos de los objetos hallados, el plástico era de los que se usaban en ese entonces para forrar los asientos de los automóviles, sobre todo de los taxis y autobuses, material muy utilizado por los tapiceros. Principal sospechoso: El Misterioso Eduard.

Mi amigo y yo quedamos en ir a la casa de Victoriano y pedirle una reunión con la mayoría de los presentes en "El encuentro". Pero él los visitaría de sorpresa para tomarles las huellas a Victoriano y toda su familia, claro sin dejar atrás a Eduard. De esa manera contaríamos con suficientes elementos de juicio para ir atando cabos sueltos y dar con los criminales.
Ese mismo día yo visitaría a Victoriano para hablarle sobre todo lo que habíamos encontrado. Veremos que cara pone, ¿inocente o culpable?















domingo, 24 de mayo de 2009

Cambio de título...!Era necesario¡


Estimados lectores he decidido cambiarle el nombre a mi blog ya que aparentemente existen muchos con el uso de los anteriores términos. En razón de guardar lo más posible la originalidad, coloco este nuevo nombre con palabras poco comunes, no salidas del diccionario sino de la creatividad idiomática y del uso o abuso de la licencia poética; a lo mejor peco de ingenuo, pero esa es mi intención. La publicidad y la dinámica global han dado paso a un discurso nuevo que incorpora a diario un nuevo léxico que trata de ganar espacio en la construcción de nuestro idioma, los inventos y las nuevas dinámicas educativas introducen propuestas lingüísticas que tratan de explicar las nuevas realidades.

Hasta los momentos he descrito en mi blog una serie de anécdotas referentes a mi etapa juvenil, que están destinadas a relatar mis experiencias en campo de la ufología y las ciencias esotéricas, cuestión que hago porque en muchas ocasiones me piden les cuente con detalles sobre los mismos, de manera que con esta etapa estoy tratando de cubrir esas vivencias que son muy significativas en mi vida. Mi experiencia autobiográfica puede orientar a muchos jóvenes que se están interesados en estos temas y a personas que me "conocen" y que nunca habían escuchado estos relatos.

Cuando termine esta etapa, pienso escribir sobre mis poemas y cuentos, además de exponer temas educativos y políticos que me interesan sean discutidos. Entonces las palabras Anécdotadas cubren mis expectativas narrativas y la de Estrofadas a las de mi parte humanística...

Y como estribillo del título expongo un pensamiento propio "la vida es un poema cuyos  versos son altisonantes, la rima la pone Dios y el ritmo lo pone uno.."

Espero haber cumplido con esas expectativas...Gracias por leerme.. Agradezco cualquier comentario al respecto.

sábado, 2 de mayo de 2009

Capítulo 11....¿Encuentros de Tercer Tipo...?


  
                                          





Después del viaje a Caracas y de nuestro inolvidable encuentro con Hugo Blanco, se reanimó el movimiento de los círculos de meditación y comenzó una nueva etapa de euforia entre sus miembros.

Eduard, el "contactado" del grupo "Atlas" comenzó a recibir una serie de "mensajes" que supuestamente le estaban mandando los alienigenas para que planificara un  encuentro de tercer tipo (contacto personal, cara a cara, con los extraterrestres) que se daría en el transcurso de los próximos meses, sin fijar una fecha, la cual sería revelada por ellos cuando considerarían que nosotros estuviésemos preparados para tan magno evento que marcaría un hito en la historia de la humanidad, pues serían revelados importantes misterios sobre la vida en la Tierra, incluso una posible cura al cáncer.

No les quiero ni contar la conmoción que se produjo con aquellas premoniciones sobre el insólito evento del cual muy pocos seríamos testigos, de lo único que se hablaba en las reuniones de los círculos era sobre eso.

Comenzó entonces a dictársenos una serie de instrucciones que debíamos acatar
  al pie de la letra, so pena de no ser seleccionados para el contacto. Entre algunas de esas "indicaciones" nos prohibía la ingesta de alcohol, o sea total abstinencia hasta tanto no se realizara el encuentro, así mismo, no tomar ningún tipo de medicamento, comer solo vegetales y verduras, ingerir frutas cítricas y no tener relaciones sexuales ni ningún tipo de actividad sexual que significara pérdida de "jugos vitales". La meditación debía ser a diario y de por lo menos 1 hora.

 En fin debíamos preparar el cuerpo y el espíritu para que nuestras "vibraciones" fueran armónicas y saludables, aumentando así nuestro "magnetismo astral" y poder recibir "purificados de mente " las ondas telepáticas que nos harían comprender "el lenguaje" de Los Hermanos Mayores.

Cada mensaje siempre estaba impregnado de grandes expectativas, pero... a mí me ocurría que comencé a recibir mensajes "pensamientos" que me advertían sobre algo que no estaba bien, había algo que me inspiraba desconfianza, y casi que mi misión era descubrir ¿qué  era?, así que inclusive en una de mis meditaciones solitarias en mi habitación, me sucedió que recibí claramente un mensaje en donde tenía que llegar al final del asunto, casi que me muero del susto cuando al terminar de recibir el susodicho mensaje, entró un ventarrón repentino por mi ventana cerrando de sopetón las rendijas de la misma al tiempo que la puerta del baño se cerró violentamente, brinqué literalmente de mi cama y me quedé anonadado sin saber que pensar, y me vino de repente la misma sensación que sentí cuando me sucedió lo de las "esferas" y le había dicho a Rafael que "esa" era la prueba que el pedía. Así que decidí aceptarla como una especie de llamada de atención para que tuviera más   fe en lo que hacía.

Convencido de que me estaban "guiando" me dejé llevar, esta vez sin resistencia, en las siguientes meditaciones. En realidad me sentí mucho más confiado y alerta ante todo lo que se venía. Pasaron varios días.

Eran las 6.pm, aún faltaba media hora para cerrar la librería, la gente fluía por los pasillos del centro comercial, yo no dejaba de ver el reloj. Así recuerdo ese día, hace ya más de treinta años, mi socio y primo César me había dejado solo ese fin de semana, pues enamorado viajaba para Caracas cuando el dinero lo dejaba, ! mejor¡ así no estaría para hacerme preguntas, era difícil explicarle a alguien como él (por escéptico no por bruto) el motivo de mi ansiedad, ¿Cómo decirle que en unas horas supuestamente iba a ver con mis propios ojos unos seres que supuestamente eran extraterrestre?. !No es fácil¡ 

Ahora, años después de esa aventura, me atrevo a escribirla para que crean o no en este historia
 de mi juventud, cuando me encantaba explorar lo desconocido y meterme en donde nadie se había metido.

Mis pensamientos regresaron a la realidad cuando un niño gordo entro al establecimiento de manera intempestuosa, gritándome que le vendiera unas barajitas del "chavo del 8", populares para aquél entonces, y que constituían en ese momento, motivo de nuestros ingresos más fuertes. Despaché al párvulo rápidamente para poder alistarme para salir, cuando recibí la llamada para convocarme a la gran cita. A las 7.30pm en casa de Victoriano.

Por supuesto, allí estaba como un clavel, justo a las 7.30, de manera que no adujeran alguna excusa para no llevarme. Me había ido a pie, puesto que Victoriano vivía cerca de mi casa. Allí me encontré con las personas que habían asistido religiosamente a todas las convocatorias hechas por Eduard. Vestidos de blanco todos, parecíamos médicos o enfermeros. Luego ví entre los asistentes a un  primo de mi compadre Octavio, Antonio Rodríguez, que cargaba una cámara de vídeo, casi tan grande como las actuales cámaras de que usan los camarógrafos de exteriores actuales. Me extrañó el asunto, y me le acerqué para preguntarle sobre su aparato y su misión en ese sitio. Me dijo que Eduard lo había contactado y que unos amigos le contaron todo sobre los acontecimientos que iban a suceder esa noche. Eso me dejó perplejo, ya que entre las instrucciones impartidas estaba la de no tomar fotografías.

Se había alquilado o prestado un autobús con capacidad de 45 puestos, me acuerdo que el mismo tenía  las letras U.C.O (Universidad Centro Occidental), lo cual me llamó poderosamente la atención. Alguien seguramente presente, debía ser un personaje "pesado" de la universidad para que ese Bus estuviese ahí.

El tiempo transcurría y no abordábamos el transporte, la gente comenzaba a impacientarse, la gente preguntaba el porqué del retraso. Nadie daba respuestas. Eduard no aparecía. Victoriano reflejaba en su rostro la angustia que todo eso le causaba. ¿Dónde está Eduard? ¿Por qué no llega?. Recibe una llamada telefónica, Eduard le comunica que ha sido suspendido el encuentro hasta nuevo aviso, hubo complicaciones a última hora y "Los Hermanos " no le dieron más detalles. Será otro día. Victoriano con la cara desencajada me miró frustrado. Le comunicó la mala noticia a todos, pero la gente quería saber más y él no podía contestarles. !Esperemos a Eduard¡ les dijo casi alterado. !espérenlo, ya viene¡ volvió a decir casi enojado. Transcurrió una hora más hasta que llegó Eduard en una motoneta, supuestamente de Acarigua, por que allí lo habían contratado para un trabajo de tapicería. Su aspecto era nervioso y molesto. La gente lo escuchaba buscando respuestas. No hubo ninguna, las cosas que decía eran difusas y confusas. No terminaba de ser coherente. A mí me pareció que algo ocultaba.

Pasaron tres días, y volvimos a ser convocados a la misma hora y en mismo lugar, igualmente vestidos de blancos, a diferencia de la otra noche, ese día había Luna Llena y resplandecía señorial, yo diría que con todo su esplendor selénico, el cielo estaba despejado, sin ninguna nube perturbadora, la temperatura fresca y confortante. En esta ocasión observé mejor a los asistentes y pude ver que habían caras nuevas, entre ellas un muchacho con lentes y bigotes, que también estaba como en una posición observante, en un momento cruzámos las miradas y trató de esquivarme para pasar  desapercibido, al rato se me acercó y me preguntó de dónde venía, ya que había oído que asistirían personas de Caracas y Valencia. 

Me pareció preocupado y me hizo comentarios sobre lo extraño de la desaparición de Eduard la otra noche, y me confesó que le estaba invadiendo un escepticismo, sin mostrarle mucho asombro a su comentario le dije que a mí también me olía mal el asunto. Total que entablamos una interesante conversación en la cual me enteré que era estudiante del Politécnico de Barquisimeto, y que estaba interesado en el fenómeno OVNI, desde que vio cuatro naves volar sobre el cielo de Barquisimeto, por lo que desde allí comenzó su exploración intelectual en esos caminos, que a igual que  a mí lo ha llevado a distintas experiencias tan interesantes, por lo que que no quiso perder esta oportunidad, a pesar de sus dudas. Distraídos no nos habíamos percatado que el tiempo transcurría, el transporte no llegaba y la gente comenzaba a impacientarse.

A las 8.30 pm una hora después apareció el bus, rápidamente abordamos el mismo, el estudiante del Politécnico y yo, nos fuimos a los últimos puestos y nos sentamos al lado de las ventanas, de manera que pudiéramos observar sin problema la ruta que recorreríamos.

Arrancamos rumbo al Este hacia la salida de Barquisimeto camino a Acarigua, en aquél tiempo la Intercomunal estaba recién inaugurada, de manera que comenzamos a bajar por Santa Rosa, pasamos Cabudare y nos dirijimos hacia La Piedad , me parecía que nos íbamos de viaje hacia Acarigua pero antes de llegar a la Estación de gasolina   de La Campiña cruzamos a la izquierda por un camino que conduce actualmente al club de Golf de Barquisimeto, que para aquel entonces apenas estaba arrancando.

Creo que todos nos sorprendimos, ya eran las 9 de la noche y el sitio, totalmente rural y campestre no era muy seguro que digamos. La ruta la conocía porque con mi primo Álvaro íbamos los fines de semana a "jugar" golf, puesto que  su papá y mi hermano eran miembros fundadores.

La carretera era sumamente angosta y estaba en muy mal estado , por lo que el autobús tuvo que ir despacio, aprovechando nosotros para observar mejor hacia donde nos dirigíamos. La claridad de la Luna era perfecta, casi que no se necesitaba la luz de los faros, de pronto el autobús giró a la izquierda y salíendose del camino hacia el club de Golf,  cogió por un sendero como el que forma el ganado cuando pasa muchas veces por un lugar, el monte de la orilla del camino estaba bastante alto y no dejaba ver más allá de lo imprescindible, el transporte brincaba haciendo incómodo el trayecto, de repente el tramo del sendero terminó y entramos a un gran terreno totalmente "pelado" en forma de herradura. Cálculo su extensión de 2.000 mts2 aprox. Me daba la impresión que era un campo de béisbol rústico, debido a la forma que se asemejaba como dije antes a una herradura.

El autobús se estacionó al extremo de la "garganta" de la herradura, es decir, de la apertura que aparentemente daba hacia un caminito angosto, peatonal me imagino. Nadie se bajó hasta que Victoriano dio la orden que lo hiciésemos. Me parecía que estaba en una película de misterio, me acordaba de aquella famosa película de Steven Spielberg "Contactos de Tercer Tipo", cuando todo un grupo de gente heterogénea aguardaba la llegada de la nave madre, observaban el vuelo de las "pequeñas" naves exploradoras y extasiados esperaban el regreso de sus seres queridos.

Bueno, esa escena la tengo grabada en mi mente, los rostros de las personas entre temerosas y alegres, a mí particularmente me entró una calma intensa, como si tuviese todo controlado. Veía detalladamente a todos, sobre todo a Eduard y sus compañeros, no les quitaba la vista.

Se nos ordenó situarnos a cierta distancia de la "boca de la herradura", supuestamente allí se presentarían los  "Los Hermanos Mayores. Victoriano estaba excitado y no podía ocultar su gran emoción, yo me quedé observando el cielo, estaba magníficamente hermoso, sin las luces de la ciudad que estorbaran, y sin nubes que molestaran, la luna y las estrellas eran claramente visibles, la vía láctea se reflejaba impetuosa con sus misterios y su grandeza. La noche era 100%
diáfana, podía ver a todos sin necesidad de linternas.

Mi amigo y yo nos situamos en un sitio estrátegico que nos permitía visualizar todo el acontecimiento sin que nadie nos molestara. No dejaba de fisgonear al cielo  buscando señales de la nave que supuestamente iba aterrizar. Casi todos hacían lo mismo, extrañamente Eduard y su gente no estaban aparentemente preocupados por el cielo, los veía nerviosos mirando hacia el montarrascal, como buscando algo.

  De repente se rompió la calma del sitio, dos automóviles entraron súbitamente al terreno y frenaron violentamente levantando una polvareda que maculó los trajes blancos de una mayoría que casi no se daban cuenta de lo que estaba pasando. De los carros se bajaron presurosos unos jóvenes que se dirijieron hacia Victoriano para saludarlo y preguntarle si se habían perdido de algo. Él les contó que nada había sucedido, también se bajaron de los vehículos unas señoras ya mayores que cargaban en sus manos sendos ramos de rosas rojas, se apresuraron para ir hacia" la Boca de la cerradura", las damas venían de Maracay y aparentemente fueron invitadas por Victoriano. 

Ya éramos aproximadamente unas 70 personas que estabámos allí para presenciar el magno acontecimiento. La señoras recién llegadas esparcieron las rosas por todo el piso de la entrada de la Boca. Al terminar se colocaron casi al frente del mismo. Eduard se colocó en la punta de la fila de personas, sus amigos a sus costados.

Una brisa levemente fuerte comenzó a batirse sobre el terreno levantando una neblina de polvo que enrareció por un momento la escena, el frío me penetró hasta los huesos llevándome instintamente a sobarme las palmas de las manos con vigor para entrar en calor, casi todos hicieron gestos similares, el viento los había arropado.

El soplo repentino tuvo su efecto silenciador, hubo una calma en la que sólo se oían los grillos y alguno que otro sapo desentonado. Todos mirábamos el firmamento bellamente estrellado, cuando de repente sonó un ruido estrepitoso parecido a una alarma de carro, inmediatamente busqué donde se originaba el ruido y dentro del matorral se vieron unas luces semejantes a la de las ambulancias, las llamadas "cokteleras" que giraban,roja y amarilla, todo se veía entre las espigas del gamelotal, por lo que era difícil precisarlas. Inmediatamente me fijé en Eduard, se mostraba ansioso, tenía en una de sus manos una linterna apagada. ¿Para qué si estaba terminantemente prohibido usarlas?. 

La emoción se transformó en algarabía, todos a la vez querían hablar. !Míralo¡ -gritaban algunos
¿Cuándo aterrizó?- decían otros. Al momento reinaba la confusión, cuando de lejos se ven tres figuras que se acercaban por medio del pajonal, se dirijían hacia nosotros a un paso relativamente rápido, caminaban como robots, mientras se acercaban el silencio volvió a campear en el terreno. Eduard hizo señas de que nos calláramos y nos quedarámos en donde estábamos. 

Las tres figuras iban casi juntas, una era más alta que las demás, estaban vestidos como con una malla parecida a la que usan los buzos, los rostros no se apreciaban lo suficiente para poder describirlos. La rigidez de sus cuerpos les daban un extraño aspecto de estatuas o muñecos vivientes. Mi amigo y yo nos fuimos acercando poco a poco para poder apreciarlos mejor. Eduard al verlos ya entrar al sitio asignado para su colocación, les habló en alta voz: !Bienvenidos Hermanos! Que la paz los acompañe, esperamos ansiosos vuestros mensajes. Al terminar, guardó silencio unos segundos esperando respuesta. El "ser" que era el más alto, se adelantó dos pasos y comenzó a hablar con voz fangosa y visiblemente engolada. Que quee ...Tartamudeó,:- el amor esté con vosotros,- yooo eeesstoy- siguió tartamudeando.

 A Eduard yo lo vigilaba constantemente, lo ví subir repentinamnete la mano donde tenía la linterna y la prendió fugazmente para iluminar al "ser" momentáneamente. Este hizo como si se hubiese asustado y comenzó a retirarse junto con los demás con el mismo singular paso robótico que lo había traído pero muchísimo más rápido, diría casi corriendo.

En ese momento me dí cuenta del engaño y salí furioso hacia donde se encontraba Eduard y le dije lo que le había visto hacer, él lo negó rotundamente, yo para no seguir discutiendo me dirijí hacia donde se habían ido los supuestos "seres" para darles alcance, mi amigo me siguió, solo él y yo nos atrevimos a seguirlos.Salimos corriendo, mi amigo del Politécnico y yo, por un estrecho sendero ladeado de un monte muy alto que oscurecía el camino impidiendo verlo claramente y ninguno de los dos teníamos linternas, llegamos hasta que el monte nos cortó el paso y el caminito se acabó, delante de nosotros se hallaba una "pared" de paja, se notaba doblada por lo que deducíamos por allí se fueron. Nos nos quedó de otra que retirarnos con la frustración de no haberlos alcanzados.
Al  llegar donde estaba Eduard le pedí la linterna y me la negó sin ninguna explicación, nos dijo que no era conveniente seguir a los "Hermanos" puesto que se habían sentido en peligro. Traté de quitársela y forcejamos al punto que ya íbamos a entrar a una riña a golpes cuando llegó Victoriano también con cara de frustración y confusión preguntándole a Eduard por lo sucedido. Su aparición apaciguó la acción de ambos. Atrás de él venían las señoras de Maracay muy agitadas y casi llorando por lo sucedido, también haciendo preguntas sin que Eduard les contestara.


Personas iban y venian, se paraban a la orilla del terreno y gritaban como si que los supuestos alienígenas les iban a contestar.

Victoriano se acercó y me dijo que los "hermanos habían presentido un "ataque" de otros alinienígenas que presuntamente no les interesaba que los humanos  nos enteráramos de los secretos del Universo.¿? . esto según le había contado Eduard.

Por nuestra parte, pensaba que mañana muy temprano vendría a inspeccionar la zona.

Nos retiramos hacia el bus y todos partimos en un sepulcral silencio hacia Barquisimeto.
Los viejos tristes, los más jóvenes confundidos, y nosotros indignados.

!Mañana.. amanecerá y veremos. 







































lunes, 20 de abril de 2009

Capítulo 10 Hugo Blanco ...más allá de una Canción





La mañana era clara y despejada. Barquisimeto amanecía con toda su frescura de pueblo y desde mi ventana avistaba parte del Valle del Turbio y la imponente montaña de Terepaima. Habían pasado unas semanas desde que tuve la extraña experiencia de las "sombras" parlanchinas, por llamarlas de alguna manera. Después de aquellos sucesos seguí asistiendo a las reuniones convocadas por los grupos de meditación liderados por el grupo Atlas y Victoriano. Eduar el medium del grupo, comenzaba a comunicar mensajes en donde probablemente "Los Hermanos Mayores" estaban interesados en realizar un contacto de tercer tipo con los grupos de meditación por lo cual, tendríamos que iniciar nuestra preparación para tan importante acontecimiento.
El viaje a Caracas a la casa del afamado compositor Hugo Blanco era parte de ese entrenamiento
por el que teníamos que pasar "Los escogidos" por ellos.


Me alisté y tomé mi maletín que había preparado la noche anterior con lo necesario para pasar los dos escasos días que permanecería en la ciudad que Pérez Bonalde llamó "Odalisca al pie del Sultán, enamorada," refiriéndose al imponente cerro el Ávila que sobresale majestuoso impregnando de energía a todos los habitantes que lo admiran. !Qué hermosos e inolvidables recuerdos tengo de esa ciudad a la que añoro por ser parte de ese pedazo de alma mía que quedó en ella para siempre¡.
Álvaro llegó en su "Pepita",sobrenombre que le daban a su vieja camioneta ranchera Ford Fairlane. Tocó su singular corneta, la cual me hizo sobresaltar, despertándome de mis dulces añoranzas.
El viaje fue sin novedad, nos paramos en Valencia a visitar los campos de Golf del Guataparo golf Club, que para aquella época estaban casi estrenándolos, y a Álvaro le picaban las manos para golpear sus "hierros" en semejante escenario. Estuvimos poco tiempo y seguimos la marcha, sin prisa pero sin pausa.
LLegaríamos directo a l Hotel Macuto Sheraton, en donde nos estaban esperando mis primas Alicia y Rosalba con sus respectivos novios, para celebrar el cumpleaños de uno de ellos, no recuerdo de quien exactamente. El asunto es que yo no quería tomar alcohol, puesto que la reunión de meditación iba a ser a las 6.30 pm y no podía llegar al sitio oliendo a "caña".
De manera que me conformé con unos sabrosos jugos de tomate condimentados con orégano, limón y pimienta negra, bien fríos. En cambio mi querido primo Álvaro ópto por ingerir un coktel llamado "La bomba" que era de cerveza y whisky, podrán imaginarse lo "alegre" que se puso.
Allí estuvimos pasadas las 6.30, porque Álvaro no quería ya llevarme a la reunión, casi que lo mato, pero al fin accedió y salimos rápidamente hacia Caracas.
No tuvimos muchos problemas en encontar la dirección, y la verdad que me sorprendió, puesto que mi primo estaba como hipnotizado. Me acuerdo que la casa estaba en o cerca de la Urb. Montalbán, llegamos a la quinta que era de una sola planta, con un jardín delantero en donde se apreciaba una grama bien cuidada. El nombre de la quinta: "Moliendo Café", eso sí que se me grabó. Tocamos la puerta y nos abrió una señora que nos preguntó de dónde veníamos, inmediatamente le expliqué y nos hizo pasar hacia el fondo de la casa, caminamos por un largo pasillo y llegamos a un hermoso jardín en cuyo centro estaba una exótica fuente que borbotaba agua sin cesar, irradiando con su sonido un clima de sosegada paz y armonía. La única nota discordante era el tambaleante primo que sudaba su olor "etílico" desenmáscarandolo ante todas las personas que se encontraban sentadas alrededor de la fuente. Me dio vergüenza, pues sus miradas eran de reproche, no sé si por la tardanza o por el borracho de mi primo. Inmediatamente Álvaro se sentó en la primera silla que encontró e hizo un esfuerzo gigantesco para guardar la correcta compostura, yo caminé lentamente mientras oteaba los rostros presentes buscando caras conocidas, distraído no me fijé que me venía siguiendo alguien que me tomó por un brazo sorpresivamente, me volteé y !oh sorpresa¡ Hugo Blanco en persona, vestido de blanco con una camisa guayabera manga larga, pantalones de lino blanco y zapatos que hacían juego, más o menos de mi estatura, me dio un apretón de manos y me dió la bienvenida, !Bueno ya estamos completos¡ exclamó. Me acompañó hacia donde estaba Victoriano y los de Barquisimeto, puesto que entre los asistentes habían personas de Valencia y Maracay, según tenía entendido.
Hugo Blanco, para aquella época vivía semi-retirado del ambiente farandulero, y nos explicó con detalles las razones de aquel retiro. Nos dijo que a él lo habían contactado Los "hermanos mayores"para iniciar una misión que tenía que ver con la sanación de las personas. Todos los presentes estábamos ensimismados con los relatos de sus experiencias esotéricas, las cuales me abstengo a repetirlas por respeto al compositor, pero creo que el contó algunas en un reportaje que le hicieron en una revista venezolana dedicada a la farándula.
Entre muchas cosas que nos habló, nos dijo que en ese momento estaba una nave nodriza sobre nosotros y que los alienígenas estaban mandándoles pensamientos para escoger entre los presentes a las personas que se les iba a instruir y capacitar para la sanación con la imposición de manos.
Hugo Blanco se acercó a la fuente de agua y con ademanes que hacía con las manos, parecía recoger del aire una energía positiva que según él emana del agua en movimiento, realizaba una especie de baño de energía que debía cubrir todo su cuerpo. Cumplida su "purificación" y "energetización positiva" empezó a caminar hacia las personas que estábamos sentadas.
Con la mano extendida y la palma sobre las cabezas de las personas comenzó a caminar por detrás de nosotros que nos encontrábamos sentados con los ojos cerrados, siguiendo las instrucciones que él nos había impartido. Iba diciendo si la persona sería escogida o no. Cuando llegó a mí, se detuvo más de lo normal. Y me dijo: tú has sido escogido. Ahora cuando termine me acompañarás a mi estudio. Yo, sorprendido, asentí con la cabeza, y entrándome un temor desconocido lo seguí con mi vista hasta que terminó de pasarle la manos a todos. Se volteó, me miró e hizo un ademán para que lo siguiera.
Me levanté como un resorte y caminé presuroso tras él. Entramos en su sala de estudio, que era muy amplia y alfombrada de rojo si no recuerdo mal. Allí estaban una serie de instrumentos musicales y equipos de sonido y audio. Todo ordenado y limpio. Me dijo: "siéntate aquí" señalándome una butaca de cuero. Él tomó otra que se encontraba cerca y la acercó hacia la mía, colocándola frente de mí. Se colocó la mano en el mentón como pensando que algo faltaba. Se volteó rápidamente y se dirigió al suiche de la luz y lo apagó. De repente la oscuridad del cuarto me sorprendió, una luz del exterior se colaba entre las cortinas por lo que podía verle el rostro o mejor dicho la silueta de Hugo. Se sentó y me dijo: "Ellos quieren hablarte". ¿Ellos? dije haciéndome el sorprendido, como para que me explicara mejor el asunto. Sí, los "Hermanos Mayores" . "Concéntrate", me ordenó secamente. "Debes ver una especie de túnel". Su voz comenzó a alejarse. Me concentré como había aprendido en las meditaciones que practicaba. La voz era casi inaudible. Débil. Distante. La luz en el entrecejo comenzó a aparecer. Pero no era blanca como la de la primera vez. Era azulada, hermosa, radiante, comenzaba a tomar toda mi frente. Me mareaba su resplandor. Me pareció ver una silueta de un hombre al final del Túnel.
Me hacía señas que lo siguiera. me entró temor.Me pareció que no regresaría. Abrí los ojos repentinamente y Hugo me observaba. "¿Lo viste?" me dijo tranquilo y con una leve sonrisa en sus labios. "Creo que sí", le contesté un poco dudoso. ¿Tienes algún mensaje que darme? me preguntó abriendo los ojos un poco más mientras buscaba para prender de nuevo la luz del estudio. La claridad inundó la sala obligándome a cerrar de nuevo los ojos mientras me acostumbraba de nuevo a verla. Me levanté y salí hacia el jardín un poco confundido con la experiencia que había vivido. Alvaro me increpó. ¡Epa pana! ¿Y entonces? Tenías una hora metido allí, me dijo en tono de reclamo. ¿Cómo que una hora? apenas unos 15 minutos le dije mientras me dirigía a mi silla. !Qué riñones tienes tú¡ me volvió a decir, !te tardastes que jode¡ me volvió a replicar. cerca estaba Hugo que me miraba sonriente y asentía con su cabeza, confirmando lo de mi primo. Allí me confundí más. El tiempo para mí fue muy corto.¿?
!Bueno señores¡ Mañana los espero a las 5 de la mañana en el Parque del Este, !no falten¡ Los Hermanos nos van a trasmitir una energía especial para que podamos sanar con la imposición de manos.
Nos agradeció a todos la presencia en su casa. Se fue despidiendo uno a uno. Cuando llegó mi turno me estrechó fuertemente la mano y me dijo "Te espero". Solo acerté a mover mi cabeza en señal de afirmación y nos fuimos.
Álvaro enfiló la camioneta hacia Cumbres de Curumo, nos quedaríamos a dormir en casa del Tío Oswaldo. En el camino le conté a Álvaro lo acontecido en el estudio, pero parecía no prestarme atención. Iba más dormido que despierto. Le dije lo del encuentro a las 5 de la mañana en el parque del este. Solo logré sacarle un :"Ummjú". Que traduje como "sí" (Qué iluso soy).
A las cuatro me desperté y comencé a llamar a mi primo hasta que al fin logré despertarlo. Me dijo sin ni siquiera verme y sacando las llaves de la camioneta, no sé de donde, exclamó: "!LLévate la camioneta, yo tengo mucho sueño¡". "Pero Álvaro", le dije un poco molesto, vinimos fue a esto, no a dormir, además no pretenderás que yo maneje esa camioneta aquí en Caracas si ni siquiera sé llegar al parque del este. Un silencio absurdo. Otra vez alguien me impide completar mis experiencias. Álvarito ¡me la debes!

lunes, 23 de marzo de 2009

Capitulo 9 ¿Contactos invisibles?



Seguía pasando el tiempo y yo me dedicaba a mis estudios y a mi negocio, pero no dejaba de practicar la meditación, en cierta forma me ayudaba a mejorar mi concentración; continuaba recibiendo imágenes o pensamientos que traducía en mensajes que me iban orientando en mi desarrollo espiritual. Debo decir que en aquél tiempo comencé a escribir un cuento largo o pequeña novela que de algún modo yo la relaciono con esto, puesto que la escribía casi automáticamente, el argumento prácticamente yo no lo pensaba y fluía fácilmente, escribía rápidamente
Sin tener oportunidad inclusive de corregir errores de sintaxis u ortográficos. El Título de la misma parecía un chiste “Viva La P.E.P.A”, al principio hasta a mí se me antojaba de excéntrico, porque en realidad no sabía su significado, hasta que casi al final se me revela, y era “Viva La Población Escogida Para Amar”

Igualmente escribía poemas y versos, que poco a poco los iré presentando y que fueron publicados en un librito muy modesto, por la facultad de Ciencias Administrativas de La Universidad Yacambú de Barquisimeto, cuando trabajaba como Coordinador de Trabajos de Grado de la misma, gesto que agradecí a el decano de aquel entonces Dr. Eustiquio Aponte, quien quiso en mi honor hacerme este regalo por lo que consideraba un premio a mi “talento”. Bueno uno nunca sabe cuando recoge su cosecha. El Librito lo titulé “Sentimientos Mozos”, ya que escribí la mayoría de ellos cuando cursaba mi carrera universitaria.

Una noche de esas en las que acostumbraba caminar por mi urbanización, sentí la necesidad de observar el cielo, y vi de repente un objeto luminoso, muy alto, que se desplazaba rápidamente, de repente se paró por unos segundos y cambió vertiginosamente de dirección. Me daba la impresión que me seguía. Apuré el paso para llegar pronto a mi casa para ver si lograba verlo mejor con unos binóculos que tenía. El objeto seguía allí desplazándose pero como al ritmo de mi paso apresurado. Al llegar a mi casa ya había desaparecido. Ya era tarde, como aproximadamente las 12 de la noche. Entré sigilosamente para no despertar a nadie. Cuando entré a mi cuarto y prendí la luz me llevé una sorpresa, mi hermano menor Roger, que para ese entonces tendría unos 10 años aproximadamente, estaba durmiendo en mi cuarto en una camita de campaña, no me acuerdo la razón, creo que teníamos un huésped y le habían dado su cuarto, mi hermanito se despertó y se sentó, al verme dirigió su mirada no hacia mí, sino hacia mi costado derecho y me dijo: “Alí ¿quién es ese señor que está a tu lado?. Yo me volteo pero no veo a nadie, ¿quién? Le contesto. – ¡Ese señor que se está sonriendo¡ Yo le observaba su mirada, y ciertamente parecía que estaba viendo a alguien. De pronto se sonrío y con la misma se volvió a acostar y quedar profundamente dormido. Ese episodio, bastante extraño me dejo pensando si en realidad lo que tuvo mi hermano fue un sueño o ese hecho tuvo una relación con el objeto que había visto a penas unos minutos antes. Al día siguiente le comenté a mi hermano sobre el asunto y me dijo que sí que había un hombre con una sonrisa muy amable a mi lado, y de aspecto amigable. Él como creyó que era un amigo mío que venía conmigo, luego le dio mucho sueño y se volvió a acostar. No sé si después de tantos años el recuerde algo sobre este hecho.

Pasan los días, y otra noche sucede algo muy extraño, estaba durmiendo en mi cuarto, solo, y de repente escucho un ruido agudo como el de una sirena, el sonido penetraba fuertemente en mis oídos, abrí los ojos y traté de incorporarme para ver por la ventana, el sonido cesó de repente, y al tratar de ponerme de pie me encontré inmovilizado, parecía que alguien o algo me sujetaba y no me dejaba moverme. En realidad era algo inexplicable, estaba como paralizado, incluso no podía mover mi cabeza, solo mis ojos podía abrirlos y moverlos.

Me asusté muchísimo, me entró pánico al pensar que se habían metido ladrones en la casa. Mi cuarto estaba situado en el segundo piso, y mi ventana no tenía cortinas, pues era de romanillas de madera las cuales siempre mantenía semi-abiertas para que entrara la brisa, pero también entraba la luz del poste de la calle que estaba al frente de mi casa, de manera que mi cuarto estaba iluminado en parte con la luz que se colaba entre las rendijas. Yo estaba acostado mirando hacia el closet en donde se reflejaban las sombras y era lo único que mi vista alcanzaba, de manera que me fijé en ellas y podía ver la sombra de dos individuos detrás de mí que se movían lentamente. El corazón casi se me paraliza y traté de gritar pero tampoco pude.
De pronto sentí que uno de ellos se me acercaba al oído y me susurraba unas palabras, me dice varias cosas que apenas lograba entender. En realidad no le presté atención porque el miedo a que les hiciesen daño a mis padres o a mis hermanos crecía. Prácticamente yo era el hombre de la casa, mi papá estaba muy enfermo del corazón y cualquier episodio de esta naturaleza podía matarlo. El ruido de sirena volvió, creo que hasta mucho más fuerte y agudo que antes. Pasaron unos segundos y cesó de repente. De pronto sentí que me podía mover y me paré como un resorte a revisar toda la casa. Me llevé un bate de béisbol que guardaba como arma para casos como éste, recorrí con cuidado cada rincón, vi. que todos estaban profundamente dormidos. Revisé las puertas y las ventanas del piso de abajo, todo estaba normal, mi perro “king” estaba tranquilo. Mi corazón agitado comenzaba a tranquilizarse, mi respiración poco a poco volvía a su ritmo. Mi mente comenzaba a procesar todo lo sucedido. ¿Sería un sueño? ¿Tan real? ¿Qué fue lo que me dijeron?
¿Quiénes eran esos tipos?
A la semana me llama por teléfono Victoriano. – Alí, has sido seleccionado para que vayas a la reunión en Caracas con Hugo Blanco- me dijo emocionado. ¿Qué? ¿Con Hugo Blanco? –Le contesté extrañado.
Sí con el mismo, es que él tiene contactos de tercer tipo con alienígenas de las pléyades y están interesados en algunos contactados, y según la última reunión de meditación entre ellos estás tú. - ¿Yo? ¿y eso?- le dije asombrado y como dudoso de lo que me decía- Bueno, mejor te explicará él cuando estemos allá.- En seguida me dio la dirección, de la cual solo recuerdo que era cerca de la urbanización Montalbán el nombre no lo recuerdo, pero sí el nombre de la quinta “Moliendo café”.
El viaje era para el fin de semana que se aproximaba. No tenía mi carro para ese momento y entonces convencí a mi primo Álvaro que me llevara en la camioneta de su papá. Le dije lo que me había pasado y lo motivé también por que su hermana Alicia que estaba estudiando en Caracas estaba de cumpleaños y los iba celebrar con su novio y su prima Rosalba en el Hotel Macuto Sheratoon. De manera que se entusiasmó y nos fuimos.

lunes, 2 de marzo de 2009

Capitulo 8.....! ATLAS ¡.. LA FUERZA DE LA SUGESTIÓN


Terminado mi ciclo de meditaciones con mi grupo primogénito, me dediqué a mis asuntos universitarios y mercantiles; en las noches, para no perder el hábito, cuando llegaba a mi casa, comenzaba a meditar solo. No sentía impulsos de hablar ni nada que se le pareciera. Solo que acudían a mi mente imágenes y pensamientos entremezclados que entendía o creía entender. La cuestión es que no eran palabras sino pensamientos lo que recibía. No sé si logro explicarme.
Cada 15 días acudía a las reuniones de los grupos y allí me encontraba con mi amigo Victoriano, que acudía con toda su familia, esposa e hijos a esas reuniones. Victoriano era un hombre que irradiaba simpatía y bondad por los cuatro costados, era un hombre corpulento de buen aspecto, un poco pasado de peso. Cuidaba su imagen, pues era un vendedor nato, sabía convencer a sus clientes sin ningún problema, era muy apreciado por todos los que acudíamos a las reuniones. Ese magnetismo y su discurso motivador lo fue volviendo líder de casi todas las personas que lo iban siguiendo por tener fe en su honestidad y en su lenguaje sencillo y comprensible, su mensaje llegaba a todos de forma clara y diáfana.
El gupo de Victoriano era el famoso círculo de meditación "ATLAS", cuyo vehículo o medium era un joven alto y flaco de aspecto extrañamente atractivo, por que tenía ciertos ademanes aristocráticos que se contradecían con su lenguaje suburbano, que trataba de disimular utilizando palabras o frases típicas de los comics o historietas . ¿Cáspita? ¿recorchólis? y otras que en este momento no llegan a mi memoria. Eduard era su nombre, y no sé exactamente como llegó a involucrarse con la familia de Victoriano, pues la historia no me la dijo Victoriano sino que me llegó por otras fuentes, por lo que no puedo dar fe de su veracidad. Aparentemente Eduard trabajaba en una tapiceria para vehículos y le había hecho algunos trabajos a Victoriano por la naturaleza de sus negocios. Esa relación comercial fue creciendo a través de esos contactos contínuos en los cuales comenzaron a hablar sobre ovnis y demás yerbas. Eduard le dijo a Victoriano que él meditaba y lograba tener contacto con un alienígena que comandaba una "nave" y que tenía una misión muy importante para el Planeta Tierra. Aparentemente Eduard tenía habilidades para sugestionar a las personas quienes rápidamente caían seducidas por ese extraño encanto de su forma de hablar.
Eduard fue tomando fama poco a poco pues los "mensajes" que el capitán de la "nave" le enviaban eran muy importantes para el futuro de la humanidad. Muchísima gente se fue incorporando a la medida que los cuentos se iban expandiendo por la ciudad. No quiero ni contarles los personajes de nuestra ciudad que se incluyeron en estos avatares.
Nunca lo oí personalmente cuando dictaba estos mensajes, así que no puedo opinar mucho al respecto. El asunto empezó a tornarse un poco extraño, Eduard ya no solo emitía mensajes sino que através de él hasta operaba a las personas. El caso es que la esposa de Victoriano se enfermó
aparentemente y no conseguía como aliviar su dolor localizado en el vientre. Entonces, Eduard dijo que él podía operarla y que iba a utilizar una técnica dimensional para extraerle lo que le causaba el dolor a su esposa, que desde ahora llamaremos Janeth. Victoriano totalmente confiado levó a su esposa a un lugar apartado vía Carora, como a las 11 de la noche, a un sitio cerca de una roca gigantesca que se visualizaba desde la carretera. La noche era de luna llena y el paisaje desértico era visible observándose claramente hasta las sombras de los cactus típicos de esa zona. Esto me lo contó el propio Victoriano.
Se suponía que Eduard operaría a Janeth el sólo sin la presencia de testigos, pues esa eran las instrucciones estrictas del alienígena. Los dos se alejaron hasta desaparecer detrás de la roca, Victoriano estaba nervioso, a pesar de la fe ciega que le tenía a Eduard y a su supuesto capitán de nave. Como a los 20 minutos salieron tras la gran piedra Eduard y Janeth, caminando juntos un poco sudorosos, él con un bojote de tela o gaza empapado en sangre y en su interior una víscera marrón maloliente de forma indescriptible, Janeth se agarraba el abdomen y cuando llegó se alzó su blusa hasta por encima del ombligo para enseñarle a Victoriano un leve rasguño cubierto como con merthiolate rojo. Victoriano lloró de la emoción e instó a su mujer que echara el cuento con lujo de detalles. Tanto Eduard como ella les dijeron a todos los que estaban presentes como sintieron la presencia del extraterrestre y cómo Eduard casi se transformaba en él mismo cuando se inició la operación. Ambos le decían a Victoriano lo grandioso que fue la operación, !No oíste una especie de silbido agudo¡ Victoriano emocionado asentía con su gran cabeza en forma contínua y con cara de asombro. !Milagro¡ gritó. Por fin te curaron mija... y salió abrazando a su amada Janeth. Esta hazaña de Eduard voló más rápida que una bala, perforando la credulidad de muchos que estaban ansiosos por creer.
Quise relatarles esto antes de contarles sobre mi viaje a Caracas para la casa de Hugo Blanco.."Moliendo café", pues tenían que saberlo para ir comprendiendo todo....

viernes, 27 de febrero de 2009

Capítulo 7...!La prueba¡



La rutina parecía volver a nuestras vidas, a pesar de que las meditaciones ya no las hacía con el grupo, me mantenía ejercitándolas yo solo en la soledad de mi habitación.
Cada cierto tiempo visitaba a mis amigos en casa de Rafael, la costumbre de oírlos tocar y cantar aquella música medieval me ayudaban a desestresarme del ajetreo que mi vida tenía a pesar de ser muy joven. Creo que ya estábamos casi al final de la carrera , sólo nos faltaba la pasantía y la elaboración del proyecto final.

Además de mis deberes de estudios, tenía que atender una pequeña librería llamada "ONIX", que habíamos instalado en "asociación" con mi primo César , en un centro comercial ubicado en Las Colinas de Santa Rosa en Barquisimeto.

la ciudad comenzaba a crecer vertiginosamente y la construcción de edificios en Propiedad Horizontal invadían el paisaje bucólico de nuestra ciudad. El gran hotel Hilton estaba por inaugurarse, avenidas importantes acaban de incorporarse a las vías pueblerinas, convirtiendo poco a poco a Barquisimeto en una metrópolis . La bonanza económica del país se palpaba en el progreso estructural de sus principales capitales, y por supuestos nosotros no escapábamos de está onda expansiva.

En esos meses me había comprado mi primer carro, un Renault R-10, a quien bauticé, "El bólido color Plata", me costó Bs. 4.500,00 . de los de antes !Qué tiempos aquellos¡. ¡Qué recuerdos¡.
Mis amigos Los Riera y Rafael, comenzaron a tener un papel notorio en el escenario artístico-cultural de la ciudad, pues empezaron a ser invitados especiales en muchos conciertos del circulo cerrado de las élites barquisimetanas.

Mientras tanto, yo acudía a las reuniones que se realizaban con todos los grupos de meditación que se habían estado formando desde la conferencia del Ing. Castillo, conociendo y familiarizándome con todos sus integrantes, en estos círculos habían toda clase de personas, viejos, jóvenes, mujeres, hombres, ricos,pobres, cultos e ignorantes; toda una gama ecléctica de la sociedad venezolana. Mi amistad con Victoriano (al que conocí en la conferencia) iba creciendo.

La fama del grupo Atlas se regó por toda la ciudad, pues uno de sus integrantes, llamado Eduard,supuestamente se comunicaba con el capitán de una nave extraterrestre, de cuyo nombre no quiero acordarme, y que lo había escogido para ser el portavoz o intermediario entre los grupos y ellos.

Recuerdo bien, y si alguno de mis lectores que son de Barquisimeto y vivieron aquí en esa época, que en el diario "El Impulso",se publicó un reportaje de una página completa en la cual entrevistaron a Eduard, ya que según él se había contactado personalmente con el alienigena en referencia en las afueras de Barquisimeto, sin especificar el lugar para evitar curiosos e impertinentes que convirtieran el sitio en una especie de santuario para OVNIS o extraterrestres. Me acuerdo que inclusive salía un dibujo hecho por él del supuesto contacto.

Esto causó revuelo, ya que Eduard era una especie de protejido o ahijado por así decirlo de mi amigo Victoriano, que era perteneciente a una familia muy conocida y apreciada en Barquisimeto. Después pasarían cosas que le cambiarían totalmente su vida a causa de esta peculiar amistad.

Creo que ya habían transcurrido aproximadamente tres meses desde la última meditación, o debería decir confrontación, en la casa de Rafael cuando recibí una llamada del mismo para invitarme a su cumpleaños, la reunión era como a las 8 de la noche, me dijo que llevara un caldillo de uvas tintas para amenizar, ya que la reunión era tortilla española a la madrileña con salchichón seco preparado por la Nena y vinos tintos preferiblemente chilenos.

Por aquellos días invité a mi amiga  Carmen Luisa, a quien llamé para que me acompañara al cumpleaños. Juntos llegamos a la hora y para sorpresa nuestra ya todos los invitados estaban presentes, casi todos eran estudiantes de música o del pedagógico de la especialidad de Literatura que compartían algunas materias con nosotros.

La velada fue estupenda, el grupo Giga 3 interpretó muchas piezas y entre ellas una que a mi me fascinaba por la canción misma y como la interpretaba La Nena con su voz espectacular de soprano, y  si no me falla la memoria se llamaba algo así como "Los regalos del Rey" . En la reunión nadie hizo comentarios sobre nuestras meditaciones. La tertulia bohemia solo navegaba sobre temas intelectuales, obras literarias que estuviésemos estudiando o la vida de músicos que marcaron huella en el Universo del arte musical.

Al final rompiendo la tónica y cuando la virtud de nuestra bebida comenzaba a surtir los efectos espirituales deseados, Rubén comenzó a contar chistes, cuestión que sabía hacer con mucha gracia e ingenio. Parodiando la canción Nathaly, reímos, mucho conversamos querían gozarlo todo, Rubén seguía un chiste tras otro. Las botellas se vaciaron divinamente entre nuestras gargantas sedientas, y las bandejas ya solo mostraban minúsculas migajas como endeble huella del platillo que las posaba. La fiesta llegaba a su fin, eran como las 2 de la madrugada.

Nos levantamos prestos a retirarnos, todo el mundo la había pasado bien. Rafael estaba feliz por tan grata compañía y nos acompañó hasta fuera de la casa para despedirse de todos. Yo salí antes que Carmen Luisa, que como buena mujer, debía ir antes al baño, y se quedó rezagada. Me dirijí hacia "el bólido color plata" para ir calentado el motor. La noche era clara y fría, el firmamento se mostraba brillante de estrellas que se veían esplédidamente por la ausencia de grandes luces que las opacaran, ya que la urbanización estaba retirada de la ciudad.
Prendí mi carro sin contratiempo esperando apareciera Carmen Luisa, cuando de pronto veo algo extraño sobre el techo de la casa de Rafael, eran dos esferas extrañamente luminosas del tamaño de una pelota de fútbol, diría que un poco más grande pero no tanto. Ambas flotaban a pocos centímetros de la casa. Inmediatamente llamé a Rafael que se encontraba en la puerta de su casa despidiendo a sus invitados. Él me miró extrañado, me imagino por mis ademanes ansiosos para que se acercara rápidamente.

Cuando lo llamaba me bajé del carro para apresurar mi encuentro con él, pues no quería que el fenómeno desapareciera sin que él pudiese apreciar aquél raro acontecimiento que se estaba suscitando en su propia casa. Rafael y yo nos acercamos más tratando de apreciar mejor las esferas para poder describirlas en detalle, al principio me dijo: !Esas son unas luciérnagas gigantes¡. !Qué bolas tienes tú¡ le contesté. Cuando discutíamos los invitados se quedaron paralizados viendo como aquellas dos extrañas esferas luminosas flotaban acompasadamente a un ritmo armonioso sobre pocos centímetros del techo. Me acuerdo, que una mujer tenía ganas de ir al baño y por miedo a lo que estaba viendo prefirió ir al terreno de al lado porque le causaba temor semejante visión.

La verdad es que yo estaba super emocionado, jamás había visto algo parecido , las dos esferas parecían tener vida propia, me atrevería decir !Qué eran seres inteligentes y no aparatos¡.

Para que se den una idea más o menos , busqué estas foto las cuales, según mi criterio se asemejan mucho a lo que vimos esa noche. cada una de esas bolas luminosas tenían un pequeño núcleo aún más luminoso del cual irradiaba una especie de relámpagos o rayos,por así decir, que fluían constantemente desde ese pequeño núcleo hacia la circunferencia de la esfera.

 El espectáculo era sobrenatural, no emitían ninguna clase de sonido, extrañamente no eran como una linterna, pues a pesar de ser luminosas no iluminaban el espacio que las rodeaban, sólo se paseaban a lo largo del techo como para que estuviésemos seguros de haberlas observado detalladamente, lástima que en aquella época no habían celulares con cámaras, ese testimonio gráfico hubiese sido determinante para mis investigaciones.

Rafael todavía se mostraba esceptico e incrédulo, pues no podía darle crédito a lo que estaba pasando. De repente sentí el impulso de decirle: Rafael, está es la prueba que estabas pidiendo.

Parece mentira, pero apenas terminé de decirle esto, ambas esferas reaccionaron y de repente se juntaron formando una sola mucho más grande y se impulsó súbitamente a la velocidad más rápida que han visto mis ojos perdiéndose en el infinito del firmamento estrellado que nos cubría esa noche de cumpleaños que nunca olvidaré.

Lo que sentí después es indescriptible, creo que muy pocos seres humanos habrían apreciado semejante fenómeno, había sido testigo de primera mano de la manifestación de alguna energía inteligente, y sin lugar a dudas extraterrestre, y que por razones misteriosas decidieron manifestarse a ese grupo de personas , me imagino con un motivo muy especial, pero sobre todo para dar testimonio de su presencia entre nosotros.
Viéndolos a todos grité: !Quien quiere seguir meditando conmigo¡. El silencio era sepulcral. Luego se oyó la voz de Rubén, !estás loco¡ . Me sonreí y pensé, "como le tememos a lo que no conocemos".

Ellos se quedaron mudos,sordos y ciegos en cuanto a la temática OVNI. No quisieron seguir por miedo. En cambio, yo sentía que estaba acercándome a lo que siempre había buscado desde que empecé con todo esto: "Contactarme con un ser extraterrestre".

Carmen Luisa me tomó por una mano y me condujo presurosa al auto, y me dijo: "quiero que lleves lejos de aquí". No pude evitarlo y largué una sonora carcajada que salió inesperada de lo más profundo de mi ser, le contesté: " ¿Porqué tanto temor?."

A los días el grupo Atlas me realiza una invitación para ir a Caracas a la casa de Hugo Blanco el famoso compositor venezolano, el motivo, habíamos sido escogidos para un contacto de tercer tipo......!!!!¿¿¿¿????¡¡¡¡¡












martes, 24 de febrero de 2009

Capítulo 6... !El Hermano ADMAHJED MAHJIS MAHATMA¡

La mudanza a la casa de Rafael Ojeda fue sumamente favorable para nuestras sesiones de meditación. En su casa de soltero disfrutábamos de mucha más privacidad y tranquilidad que en la casa de los Riera, por lo cual nuestra concentración mejoró un 100%, esto fue permitiendo que todos comenzáramos a tomar mucho más en serio nuestro objetivo.




"La Hacienda" era una urbanización que para la época estaba casi deshabitada, por su ubicación alejada de los dos centros urbanos, Cabudare y Barquisimeto. La casa de Rafael se encontraba ubicada entre terrenos vacíos, por lo que el aislamiento era muy provechoso y casi no percibíamos ruidos que no fueran los creados por la naturaleza.


Rafael era el mayor del grupo, su profesión es músico, y dictaba clases en el conservatorio de Música "Vicente Emilio Sojo" de Barquisimeto, junto con La Nena y Rubén habían formado un grupo de música antigua enfocada a los siglos de la Edad Media, Rafael tocaba el violíncello y el piano, Rubén la guitarra clásica (graduado de la misma en Madrid) y La nena era la cantante, el grupo se llamaba Giga 3, y llegó a tener popularidad entre los amantes de esta música en Barquisimeto
Al principio seguíamos los mismos que habíamos comenzado en la casa de Los Riera, Rafael,Rubén,Andrés,La Nena ,Laura y yo. Todas las noches o casi todas, a las 10 de la noche comenzábamos con la meditación. Nos situábamos en la salita de la casa y nos sentábamos en circulo sobre una alfombra tipo persa de colores verde y rojo. Al extremo de la sala había un portón de vidrio que daba hacia el jardín interior y al otro extremo estaba el piano y los otros instrumentos que dejaban allí después de sus prácticas, habían dos ventanas de romanilla de vidrio que daban hacia la calle y estaban cubiertas por unas cortinas de tela clara. Nos colocábamos en posición de yoga con los índices y pulgares en contacto, y las rodillas de cada uno  rozaba a la del otro como para darnos más confianza y unir esfuerzos.




Antes de comenzar, con la luz apagada, rezábamos un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, e invocábamos la protección de Dios, terminadas las oraciones pronunciábamos el mantra Amsala Potala tres veces al unísono e iniciábamos la concentración. El grabador era colocado en el medio para registrar cualquier sonido.

Debo decirles que allí sucedieron muchas cosas inexplicables y extrañas, pero voy a tratar de contarles las más interesantes.

Una noche escuchamos un ruido que nos asustó a todos, parecía que había caído un piano sobre el techo de la casa, !así mismo¡,! un piano¡, porque tuvo algo de musical el golpe. Por supuesto salimos a ver que era pero no vimos ni oímos más nada.

Luego en una sesión escuchamos unos pasos que se originaban desde un pequeño pasillo que comunicaba la sala a los cuartos, los pasos llegaban al salón y no nos atrevíamos a abrir los ojos, cuando sentimos como un velo o algo parecido nos acariciaba el rostro suavemente e inevitablemente los abrimos casi todos al mismo tiempo, con los ojos desorbitados y cara de susto.

En fin, los sucesos de tipo paranormal fueron sucediéndose casi a diario, una vez nos movieron la alfombra, otra, sacudieron con fuerza un mata frondosa que estaba en un macetero en la esquina de la sala justo a mi lado. Esa vez, todos me acusaron de haber sido quien movió la planta.

Estos hechos nos asustaban un poco, pero sobre todo a las mujeres. Los cuentos se fueron regando sobre lo que hacíamos y por supuestos muchos curiosos quisieron participar en las reuniones para ver qué de ciertos eran nuestros cuentos. No sé exactamente cuántas semanas nos llevó todo este proceso, pero sin temor a equivocarme mucho, calculo unos tres meses más o menos.

Un día varias personas nos solicitaron seriamente participar en una sesión, que vamos a llamarla ampliada, se agregaron a nuestro grupo ese día Rosario Anzola, Milagros Rossel, Octavio Seijas, y Juanita Colmenárez y no me acuerdo si hubo otros. Ya todas estas personas sabían las cosas extrañas que nos habían sucedido y cual era el procedimiento para entrar en meditación.


Pero ese día, mejor dicho esa noche, pasó lo que menos yo esperaba, mucho menos el grupo. Sucedió lo inesperado, y sobre todo con personas con las cuales no habíamos practicado la meditación.

Quiero decirles que todo lo que a continuación voy a narrarles es auténtico y lo juro por mis hijos que es lo más sagrado y la bendición más grande que me ha dado Dios que esto fue lo que me pasó.

Comenzamos la meditación como siempre,diciendo las oraciones y el mantra, luego al cabo de unos 30 minutos, calculo, comencé a sentirme raro, tenía una sensación extraña, pero agradable, no sabía exactamente como describirla, pero me invadió una paz y una tranquilidad increíble, hasta allí todo iba muy bien, cuando sentí que mi estómago se hundía involuntariamente, como una especie de espasmo que me obligaba a expeler el aire que contenía; eructé sonoramente, cosa que me dio vergüenza con los que estaban presentes, y de pronto sentí una energía que me recorría toda la columna vertebral desde la cintura hasta el mismo cerebro llegando a mi entreceja como un fuerte resplandor, una luz maravillosa que iluminó mi conciencia, al mismo tiempo comencé a proferir unas palabras que salían de mi boca involuntariamente pero que las escuchaba claramente, es decir yo las pronunciaba pero no eran mías ¿me explico? el asunto para mí era muy confuso, pero algo me guiaba o me conducía sin presión a que me dejara llevar por esa fuerza. Al final de todo este proceso que sucedió en segundos, emití una voz profunda, que salía de mi estómago y que dijo !QUE LA PAZ Y EL AMOR SEA CON USTEDES¡ SOY EL HERMANO ADMAHJED MAHJIS MAHATMA.(El nombre lo escribo conforme al dictado del mismo Hermano)
No sé cómo me miraron todos los presentes, pues yo permanecía con los ojos cerrados, sentía que no podía abrirlos mientras hablaba. Porqué esa noche se le antojó bajar o contactarse, nunca lo sabré.

 Él les dijo que estaba allí para enviar mensaje a todos los que estuvieran interesados en su desarrollo espiritual, que su misión era orientarnos en este mundo que estaba destinado a vivir etapas difíciles, en fin, su discurso se orientó a decirnos que teníamos que perseverar en la fe, creer en Dios, etc. No mencionó nada que tuviera que ver con otro mundo o naves espaciales . 

Esto quedó grabado. Por eso sé lo que dije, por que después me era un poco difícil recordar exactamente lo que decía, pues era algo que yo no controlaba, creo que en vez de escritura automática yo lo llamaría parlanchín automático. Al final de la sesión se despidió invitando a los presentes a incorporarse a la formación. Ya en silencio, abrí los ojos muy pausadamente, y comencé a monitorear los rostros de los asistentes. Bueno creo que me miraron al principio como bicho raro, creo que estaban esperando que yo les hablara, como efectivamente fue, lo primero que alcancé a decirles fue: No sé que me pasó, les juro que esto no lo inventé yo. 

Ellos me contestaron que efectivamente ellos sabían que no fui yo, pues la manera como hablaba y el tipo de voz que me salía no parecían fingidos, la voz era profunda pero melodiosa y el acento era como de un castellano antiguo. Cuando me dijeron todas sus impresiones acerca de lo sucedido me imaginé que mis compañeros me iban a jugar bromas al respecto, pero, para mi sorpresa, todos sintieron que algo diferente a mí era quien hablaba. Por mi parte, lo único de lo que estaba seguro, es que yo conscientemente no hice trampas, pero me preocupaba que si mi deseo era tan fuerte por comunicarme con algo, haya podido mi subconsciente crear un ser artificial que respondiera a mi deseo.

Por esta preocupación, siempre pedía antes de entrar en meditación, que se manifestaran de manera que no existiese dudas de que no era yo quien en realidad les hablaba.

Aparentemente mi petición fue escuchada porque empezó a manifestarse de forma diferente y convincente. Desde la primera noche en la que hablé, cada vez que el Hermano iba a comenzar hablar, me sucedía lo de los espasmos y el eructo, lo que no se repitió más fue lo de la energía y la manifestación de la explosión de luz en mi mente. Entonces comenzó a suceder también algo curioso, casi en el momento en que yo comenzaba mi contacto, un perro del vecindario aullaba hasta que terminaba el saludo. Eso lo tomamos como una señal de que el perro percibía algún tipo de energía que lo obligaba a tal manifestación.

 Otra vez al terminar de hablar todos sentimos como si nos hubiesen pasado por la espalda una especie de alambre u objeto que nos causó cosquillas, pero a mi amiga Laura ese día le dibujaron una cruz en la espalda, como si hubiese sido un rasguño, la marca, dice ella que aún la tiene. Luego, mi amigo Rafael nos contaba que después que lo dejábamos solo en su casa, comenzaba a escuchar ruidos de pasos y voces por lo que empezaba a asustarse. Otro día estando el grupo Giga 3 ensayando en su casa, un cenicero que estaba sobre el piano se cuarteó sin que nadie lo tocara. El asunto es que las manifestaciones se iban haciendo mucho más evidentes e inexplicables.

Una noche no sé que fue lo que exactamente había ocurrido dentro de la casa, el asunto es que asustó mucho a las mujeres por lo cual decidieron retirarse definitivamente de las meditaciones. Creo que fue un ruido espantoso que oyó dentro de una habitación, como si algo hubiese chocado dentro de ella. Bueno, todos empezaron a decir que la causa de todos aquellos fenómenos era yo, que con mi mente estaba produciendo todo y que tal vez el Hermano era producto de mi inconsciente. 

Al final yo estaba por creer lo mismo, pero sucedieron dos cosas antes de que el grupo se disolviera. Ya los últimos que todavía estaban conmigo eran Rafael y Rubén, un día le llegó de visita a Rafael un amigo de Valencia llamado Denis, éste le contó todo lo que había pasado por lo cual se sintió interesado y nos acompañó a una meditación. Esa noche éramos tres nada más, comenzamos como siempre, la luz apagada y sentados sobre la alfombra en posición de yoga, a los minutos casi al mismo momento, por no decir que en ese mismo momento, cayó un relámpago que iluminó por unos segundos la sala y al abrir los ojos vi lo que nunca me imaginé ver, una persona con los pelos parados de punta, comencé a hablar pero para sorpresa de todos quien habló no fue Admahjed sino alguien que se identificó como el Hermano Celestial, este "ser"  habló todo el tiempo en verso, si hubiésemos estado en esta época, hubiese dicho que era un cantante de rap, la verdad es que se dirigió en forma muy dulce con una voz tenue, diferente a la del otro Hermano, Lo que dijo no lo recuerdo, pero fue como una especie de advertencia a la incredulidad, repitió palabras del Evangelio y reiteró algo sobre los tesoros que se encuentran en el cielo. Después de ese encuentro, no volví a tener contacto con ese "ser". 

Rafael, ya se mostraba cansado y agotado con las cosas que pasaban en su casa, por lo que me citó a mí solamente para someterme a una sesión de prueba para interrogar al Hermano Admahjed. Yo presentí de algún modo que Rafael lo que quería era como desenmascararme y mostrar de una vez por todas que era mi inconsciente o definitivamente yo quien era el responsable de todo.

Noté cierta tensión en su rostro, me dijo sin tapujos que definitivamente quería probar si yo era un fiasco o un hábil estafador. Sé que el tenía muchas dudas, pero sabía que los hechos eran inexplicables, había una presencia de alguna energía en esa casa. Comenzamos la meditación, pero yo en verdad no me sentía concentrado, pues la actitud de Rafael me llegó a parecer hasta hostil. Pasó un rato y sorpresivamente el perro aulló y Admajed se manifestó con su saludo de paz y amor. Rafael se levantó y me dijo, si es verdad que tú eres un ser superior debes hablar cualquier idioma del planeta, él le contestó que sí, que lo único era que su vehículo o sea yo, no estaba condicionado para hablarlos, entonces Rafael me dijo, !Ah¡ ya pusiste una excusa para salirte con la tuya, allí comencé a ponerme nervioso por el tono de voz un poco alterado de Rafael, él le replicó, Si quieres háblame en el idioma que quieras y él te responderá pero en su idioma o mejor voy demostrarte que él no contestará esta noche, vez ese objeto musical que guinda en tu puerta, (se refería al móvil de cilindros de metal ) pues lo voy hacer sonar una vez para responder sí y dos veces para responder no, él solo observará, de manera que no lo culpes de lo que aquí pase.

A Rafael como que le pareció mejor esa idea, pues podía apreciar cual era el poder del Hermano, y verme a mí completamente consciente. Recuerdo algunas cosas, no todas, ni exactamente, empezó tocando piezas clásicas en el piano y le preguntaba si era la nota tal o la cual, le hablaba todo el tiempo en alemán, idioma que hablaba perfectamente, creo yo, bueno lo que sé era que al final Rafael se veía frustrado pues el Hermano le contestaba a través del sonido del móvil sus preguntas, al final yo tuve un impulso de decirle que él iba tener la gran prueba, que esperara el momento.

Hasta aquí llegó la última sesión, ya nadie quería seguir, excepto yo. Después de esto seguí asistiendo a unas reuniones de grupos de meditación que se habían formado en Barquisimeto a raíz de la conferencia del Ing. Castillo, y que por cierto, Rafael me acompañó en algunas ocasiones.De esas reuniones surgió un grupo guía llamado grupo Atlas, así cada grupo tenía un nombre según se lo hubiesen adjudicado los supuestos contactos alienígenas. A nosotros nunca nos hablaron de eso. En ese grupo Atlas había un personaje de nombre Eduard que era el "vehículo" de un capitán de una nave de las Pléyades, de esta persona hablaré mucho más ampliamente porque será pácticamente el protagonista de muchos capítulos que tienen que ver con mi mejor experiencia  acerca de estos asuntos.

Ahora quedaba esperar, mientras tanto, estudíábamos, atendía mi librería y escribía un libro de cuentos llamado "VIVA LA P.E.P.A".