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lunes, 9 de mayo de 2016

La Vida...es así!

No sé niño nacido
no sé niño que naces
ni sabré pequeño infante, 
en que remoto pasado,
has sido concebido.



Oye tú, joven talante,
oye tú, adolescente mente,
en que futuro barco
vas navegando hasta perderte.

Mira adulto serio,
ve lo que tú quisieras,
mira el mundo que forjaste
y que no tuvo valor
para cambiarte!









Ahora sonríe viejo senil,
por la juventud que abandonaste,
esperas rozagante,
que un amor nuevo
te levante!






Escucha anciano misterioso,
que acosas la vida misma,

cuando ves tu historia insólita
con su recompensa lista,
para morir goloso
y lleno de risa
al compás de tus recuerdos
entre dichas y desdichas.



Alí Hernández Abrahan

miércoles, 23 de marzo de 2016

CAPÍTULO SIN FIN: UNA EXTRAÑA REALIDAD PARA UN FINAL QUE PENSAR...!

La historia se complica, A partir de la aparición fantástica del Comandante Misiel, los gemelos comienzan a cambiar su comportamiento, se vuelven impredecibles, meditabundos  y con un grado de inteligencia que los destacaba de los demás niños.

Pronto comenzaron a escribirles mensajes a sus padres para que se prepararan para un cambio de vida necesario, pues la familia había sido escogida para reconstruir a la Humanidad, junto con otras miles de personas que estaban siendo entrenadas en diversos y remotos lugares de este planeta. Los niños dibujaron un mapa con coordenadas sobre un sitio ubicado cerca de una gran laguna, y le insistieron a sus padres que allí deberían vivir para prepararse bien según le indicaban sus amigos galácticos.

A las pocas semanas de estos acontecimientos, la familia Diaz se encontraba excitada y abrumada por los mensajes que transmitían Arturo y Aleta, el compadre Miguel los había acompañado en todo momento, apoyándolos. Los niños daban muestras de tener "poderes" telepáticos, y de cierta videncia que era asombrosa para todos,

Un día se apareció intempestivamente el Dr. Diaz a su casa, sorprendiendo a su esposa Patricia, para decirle que un amigo de él, a quien no veía desde hacía años le estaba ofreciendo en venta una granjita que tenía en Trujillo, en un lugar llamado Laguneta de Trujillo. Le mostró los planos que le había llevado y algunas fotografías del sitio.

Patricia al verlas las reconoció inmediatamente, puesto que eran iguales a los dibujos que habían hecho los niños y que le insistían al padre que era el lugar donde tenían que vivir.El costo del terreno y de la casita era muy alto para la familia, pero el compadre Miguel les dijo que el se sumaba a la visión de los gemelos y que podía convencer a otros amigos para comprar la propiedad en una especie de cooperativa mercantil.

En fin, todos vendieron sus propiedades y reunieron dinero, no solo para comprar la granja, sino también para tener un capital de trabajo que les permiera arrancar con algún proyecto agricola y poder sustentarse de la misma.

En total fueron cinco las familias que vendieron todo para  iniciar la aventura de sus vidas, que los llevaría a conocer otros aspectos de sus personalidades que ignoraban poseían.


Raúl sabía el cuento hasta allí, por eso estaba fascinado con la misma para constatar él mismo esta historia extraña pero real.

Raúl pasó la Noche Buena y Navidad con la Comunidad de los gemelos. De regreso, volvió a quedarse en mi casa, solo una noche pernoctó en Barquisimeto, tiempo suficiente para oír su relato.

Como era de esperarse, Raúl estaba sumamente emocionado por la corta estadía en Laguneta de Trujillo, y ávido de contarme su experiencia en aquellos parajes andinos, con aquel grupo de personas que le resultaron fascinantes.

 Me contó que la granja estaba ubicada en la cima de un cerro de cierta altura y que el camino para subirlo era estrecho, de tierra y zigzagueante, de curvas cerradas y peligrosas que lindaban a barrancos algo profundos y rocosos. Su amigo lo había  ido a recoger al pueblo de Laguneta en una camioneta pickup  Toyota vieja, adecuada para esos caminos rudos, durante el trayecto hacia la granja contemplaba entusiasmado el paisaje que rodeaba la montaña, puesto que el camino parecía una serpiente que enrollaba a la misma.

Una neblina tenue envolvía la casa de ladrillos coloniales, muy modesta pero acogedora, con un gran patio frontal tipo terraza de piedras enterradas y desgastadas por el tiempo y la lluvia, un musgo rodeaba las esquinas en donde se notaba la humedad del lugar.

Raúl fue recibido por los señores Diaz que fungieron como sus anfitriones, cerca de allí jugaban los gemelos, que  debían tener como 11 años aproximadamente, ( Los Diaz ya tenían como tres años instalados allí, y ya habían pasado como 5 años de los acontecimientos relatados anteriormente).

Al principio Raúl se dedicó a detallar todo el lugar, buscando tal vez alguna pista que le indicara que estaba en el sitio del que le habían hablado. Me contó que dentro de la casa se hallaba como sala principal  un gran espacio sin sillas, con una serie de muebles alrededor como estantes de bibliotecas, pudiendo obsevar un gran aparato de música con sus componentes entre los cuales estaba un reproductor-grabador de cassettes. También pudo ver claramente cientos de cassettes etiquetados colocados ordenadamente como si fueran libros.

Los Diaz le presentaron a todos los miembros de la comunidad, mientras recorrían las instalaciones de la pequeña granja, le contaron como estaban organizados para distribuir las responsabilidades de producción y mantenimiento que tenían que ejecutar todos los días, allí tenían crías de gallinas y pollos, sembradíos de hortalizas, zanahorias, lechugas, etc, algunas ovejas y cabras, suficientes para autoabastecerse y vender al pueblo sus excedentes. Llevaban una vida rural, bucólica y sencilla, muy distinta a la que llevaban en Maracaibo.

Era sorprendente como esas personas abandoran sus vidas profesionales exitosas para seguir a dos niños que eran el canal de comunicación de seres que decían venir de otro sistema estelar y que les prometían llevarlos a su mundo, junto a otras miles de personas, ya que, según ellos, La Tierra estaba a punto de colapsar, es decir, el Fin del Mundo se acercaba.

El Plan Cósmico Divino para la Humanidad era preparar a los elegidos para ser salvados de la destrucción ( esto tendría relación con el Apocalipsis de la Biblia y los 144.000 que Dios escogería para tal fin). Era de suponer, que al mismo tiempo que ellos, otras familias estarían pasando por algo similar a lo de ellos.

En las noches todos se reunían en la gran sala de la casa para "meditar" junto a los gemelos, los cuales caían en una especie de trance espiritual y comenzaban a hablar sobre diferentes tópicos relacionados con el futuro mundo que habitarían y de las cosas que tenían que hacer cada uno de ellos para desarrollar su espíritu y así poder acceder a las naves espaciales cuando llegara el momento. Todas estas sesiones eran cuidadosamente grabadas en los cassettes para escucharlos de nuevo y aprender la lección. Raúl tuvo la opurtunidad de oir una de las grabaciones y le sorprendió el léxico utilizado por los niños y la profundidad con que abordaban los temas espirituales y humanos.

En fin se acercaba la Noche Buena y le tenían preparada una sorpresa a Raúl, esa noche se vestirían todos de blanco e irían a la laguna a la media noche a recibir a los Hermanos Mayores, en un plano astral. Raúl no entedía bien como iba a ser tal cosa, así que entre dudas y un poco de temor los acompañó a aquel ritual que parecía ya habían practicado anteriormente.

Me contó que llegaron cerca de las 11 pm a un sitio muy cercano a la playa de la laguna, esa noche era iluminada por la Luna, el lugar estaba acondicionado para acampar, allí colocaron sillas plegables, una mesa potátil y una parrillera, bajaron cavas con hielo y botellas de vino blanco, vasos de cartón y platos de plástico. Se imaginó que allí iba a ser la cena de Noche Buena. La señora Diaz junto a otra señora se encargaban de los detalles, colocaron velas por todo el lugar e inciensos que apenas se olían, ya que la tenue brisa fría disipaba su perfume alejándolo rápidamente hacia el bosque de pinos circundantes.

El ambiente poco a poco se iba convirtiendo en algo mágico, místico, se respiraba una Paz y armonía con todo lo que los rodeaba. Empezaron a servir el vino blanco a cada quien, inclusive los niños tenía su porción. Los niños invitaron a todos brindar por El CREADOR de todas cosas y pedirle que les brindara todo su Amor.

Raúl me cuenta que hasta ahí, para él todo era normal. De nuevo los niños invitan a que se tomen todo el contenido del vaso de vino para dar comienzo a la meditación transcendental,  todos acataron la invitación sentándose en posición de Loto y colocando los brazos sobre las piernas y juntando los dedos índices y pulgares comenzaron a escuchar el latido de sus corazones emocionados que palpitaban llenos de una extraña sensación de temor y paz.

Raúl cerró sus ojos y sintió muy rápidamente que entraba en un estado somnoliento, dejando de oir los sonidos de la naturaleza que lo rodeaba para desvanecer sus pensamientos y tener la mente en blanco, para él solo pasaron unos minutos cuando instintivamente abrió los ojos y creyó ver a la luz de la luna una nube en forma de platillo que se mantenía flotando sobre la laguna. Miró hacia ambos lados y ya todas las personas estaban de pie señalando con sus manos hacia aquella rara nube que ya se estaba disipando ante ellos por la acción invisible de la brisa andina fría y deliciosa.
Los señores Diaz le explicaron que una nave exploradora estuvo sumergida en la laguna y salió frente a ellos para emanar luces purificadoras a los que estaban presentes. Raúl no sintió nada de eso, pero si llegó a ver la extraña nube. Este episodio, no estaba claro, muy confuso. Raúl no quiso contarme más, creo que fue por la cara que debí haberle puesto de incrédulo.

Al día siguiente, Raúl estuvo entretenido observando a los gemelos, veía su vitalidad, como jugaban y reían, a veces los veía hablando solos y se reían señalando a alguien que él no veía.


Al verlos realizar muchas veces lo mismo, no aguantó la curiosidad y les preguntó porque hacían eso, Arturo, que era el más parlanchín, le explicó que el capitán Misiel se les presentaba en una cuarta dimensión que ellos podían visualizar y oir, de manera que aparentemente estos seres siempre estaban en contactos con ellos.

Otra cosa que me contó fue que en una ocasión hubo un accidente con alguno de ellos, (la verdad no me acuerdo con quien), el asunto fue que tuvieron necesidad de bajar al pueblo, puesto que la persona aparentemente se había fracturado un hueso. Raúl acompañó al chofer, y con ellos iba también Arturo. Según Raúl, el niño advertía piloto antes de que lo vieran o escucharan, cuando venía otro vehículo  para que se orillara lo más posible para no chocar con el mismo, pues la carretera de tierra era muy angosta y serpenteante. Era admirable como lo hacía, Arturo le dio a entender que era el capitán Misiel quien le advertía.

En fin, Raúl se despidió de la comuna de los gemelos, lleno más de preguntas que de respuestas.

Raúl y yo dejamos de vernos, esto sucedió alrededor de los años 75 y 76 , la fecha de referencia es el matrimonio de nuestra prima Laura, pero que yo no me acuerdo exactamente. 

Pasaron los años, y poco contaba yo esos extraños acontecimientos relatados por Raúl, de los cuales no dudaba. 

En el año 85 aproximadamente, ya casado y con dos de mis hijos en existencia, nos encontrábamos mi esposa y yo, reunidos en la casa de mi comadre Sonia, con algunos amigos de ella y otros que conocíamos desde hacía muchos años por estar emparentados conmigo. Allí conversando sobre estos temas conté esta extraña historia, ya habían transcurrido más de 10 años de aquellos sucesos, antes de culminar yo el cuento, uno de los presentes me interrumpe y me dice que ese mismo cuento se lo escuchó a un amigo de él que era mexicano y que en esa época (año 85) regentaba el cafetín-restaurant del Parque Zoológico Bararida de Barquisimeto,
me dijo que su amigo los conocía y eran muy amigos de ellos (los Diaz), al escucharle decir eso me emocionó mucho, ya que de alguna manera iba a tener la oportunidad de corroborar toda la historia y saber más detalles de la misma (este relato lo construí en base a ambas fuentes, Raúl y el mexicano).

A los días siguientes me consiguieron la cita con el mexicano, cuyo nombre no me acuerdo, pero creo se apellidaba Perdomo.
Me fui al Parque Bararida cercana la hora del almuerzo, pensaba invitarlo a comer para que entráramos en confianza y poder conversar con él más libremente. Al llegar al restaurant me encontré con un hombre de unos cuarenta años aproximadamente, de baja estatura, pelo negro lascio, nariz aguileña y rostro típico de azteca. Me saludó muy cordialmente, me revisó rápida  y detalladamente con su mirada inteligente, haciendo un gesto inconsciente de aprobación me invitó a pasar a la cocina del cafetín, me presentó a su esposa venezolana, e intercambiamos algunas informaciones para constatar que estábamos hablando de la misma familia. Me invitó un refresco y nos sentamos en unos tabureticos de madera que se encontraban a la mano.  me dijo que le gustaría conversar conmigo pero sin interrupciones, por lo cual me invitó a su casa en horas de la tarde que ya estaba desocupado y podríamos hablar sin ningún problema en la intimidad de su hogar, además me dijo que quería mostrarme algo.

Por supuesto, a las cinco de la tarde estaba yo en su casa, vivía en la Urbanización  La Concordia, cercana a la Avenida Libertador. El mexicano con su acento característico me invitó a pasar cordialmente a su hogar. Lo primero que percibí fue un fuerte aroma a incienso de canela, observé muchas revistas y libros amontonados en mesitas esquineras, de reojo pude leer algunas portadas y todas eran con temas esotéricos, parapsicología y ovnis. Las paredes decoradas con pinturas relacionadas con los mismos temas, el ambiente era medio bohemio, medio hipie, muy sencillo, pero vistoso.

Me invitó un café negro condimentado con hierbas aromáticas, creo que era yerbabuena y canela, estaba muy sabroso. Me presentó a uno de sus hijos y les comentó a que se debía mi visita, expresando en sus rostro algún desconcierto. Me  senté en una silla de tablillas rústica, decorada con imágenes de aves y flores. Le conté todo lo que Raúl me había contado sobre los gemelos y su familia y cómo por casualidad llegué al conocimiento de su existencia.


El mexicano se me quedó mirando pensativamente, me dijo que todo lo que le había contado era verdad pero me aclaró que él no estuvo durante esos acontecimientos, que él se hizo amigo de la familia cuando regresaron a Maracaibo, entonces me contó su historia.

Me dijo que Los Diaz y sus amigos estuvieron unos años más en la granja, todo iba bien hasta que de repente los gemelos dejaron de tener contactos telepáticos, coincidiendo esto con su transformación a adolescentes, esto comenzó a crear descontento en la comuna, comenzando a abandonarla los amigos, se fueron separadamente en tiempos diferentes, los disgustos y las peleas se fueron haciendo rutinarias, las cosas no iban bien, aparentemente las causas de la debacle y el abandono por parte de los seres dimensionales, tuvo que ver con la desobediencia a las instrucciones y a la falta de disciplina del grupo y de los niños, la situación fue empeorando y ya las demás familias querían vender, puesto que se sentían abandonados y ya no tenía sentido seguir  con esa vida. 

Para hacer el cuento corto, vendieron la granja y repartieron entre las familias el dinero, que por cierto nunca fue recuperado totalmente.

Los Diaz se mudan nuevamente a Maracaibo, y él los conoce porque su esposa es pariente de ellos, se entera de toda la historia y trata de ayudarlos para que comenzaran una vida normal. El asunto es que todos esos problemas conjuntamente con las burlas de sus familias y su mala suerte económica terminó con el matrimonio de Los Diaz, esto afectó severamente a los gemelos, quienes se volvieron drogadictos y alcohólicos, y han tenido sus problemitas policiales.

Me dijo que tenía planificado un viaje próximo a Maracaibo para llevarles algún dinero.
El fin de esta historia es triste, me dice, pero se parece a muchas otras de personas que han sido "contactadas" y al final son abandonadas a su suerte y las promesas de estos seres se desvanecen. Pensé si Raúl sabría el final de este relato.

Después, cuando terminó de hablar el mexicano, hicimos algunas reflexiones en base a nuestras experiencias e investigaciones, concluyendo que el fenómeno existe, pero que sus intenciones son un misterio, nos hizo acordar los muchos relatos de la Biblia en donde los profetas son abandonados por Dios después de haberles prometido algo, como por ejemplo, los 400 años de esclavitud de los israelitas en Egipto período en el cual no tuvieron profetas hasta la llegada de Moisés, el cual no pudo entrar a la tierra prometida. Así podemos leer en las diferentes religiones en donde hay apariciones "angelicales" con alguna promesa Divina que no termina de cumplirse o que estén esperando se cumpla la profesía de los mismos.

La entrevista duró como unas dos horas, cuando ya me despedía, el mexicano me invitó a entrar a un cuarto en donde estaba construyendo (estaba ya prácticamente finalizada) una pirámide de vidrio y madera lo suficientemente grande para que una persona parada pueda estar dentro de ella. Me explicó que el hacía meditación y que había recibido ciertos mensajes, me describió como fue su primer "contacto" y me pareció muy similar a mis experiencias de meditación. En fin, al retirarme del cuarto, ya listo para irme, me agarró por el brazo y me dijo, espérate, y fue rápidamente al comedor y tomó un libro de muchos ejemplares iguales, regresó y extendió su mano derecha para estrecharla con la mía y con la otra me regalaba el libro, cuyo título es "ESDRAS RASIT" ESCRITO SUPUESTAMENTE POR UN ASTRONAUTA DEL PROGRAMA APOLO. En él narra como durante su viaje espacial fue abordado por seres que le transmitieron una serie de mensajes que son publicados en este libro, y que igual a otras personas la comunicación se corta sin explicación lógica. El libro es impreso por la Editorial Orion de México año 1981.

Ya despidiéndome, me dijo, la casualidad no existe en el Universo, Dios Creador tiene un Plan, cada cosa que nos acontece, buena o mala, tiene un objetivo, acercarse más a Él y comprender nuestro papel en su Plan.  Lo más probable es que no nos veamos más, fue un placer conocerlo, le contesté. Seguiremos estudiando e investigando  para conocer mejor a Dios.





sábado, 4 de julio de 2015

Parte 6 "Alienígenas contemporáneos"

          Más de un año he abandonado  a mi blog, este capítulo lo comencé hacía ya tiempo y no pude continuarlo por múltiples razones que no vienen al caso contar aquí. Solo les puedo pedir su indulgencia ante tal descuido, muchas personas me reclamaron esa paralización, pues estaban pendientes del desenlace.

Como les he indicado muchas veces, estos acontecimientos sucedieron hace muchísimos años en los  70, por lo cual no es fácil rememorarlos, pero por alguna circunstancia los mismos han venido a mi memoria sin demora y de nuevo me han inducido a su narración. Gracias por su paciencia. Recontinuemos entonces:

El reloj marcaba las 5 de la mañana, Raúl parecía estar de lo más despierto. Aunque el relato comenzaba a intrigarme, me pareció demasiado fantástico para creerlo.

´-Raúl- le dije serio:
-Tú crees de verdad en ese cuento, es muy ficticio para mi gusto, te lo digo, creo que jugaron con tu ingenuidad.-

Raúl me miró con su entrecejo muy arrugado, como que no le gustó mi comentario, enseguida se paró como resorte y me contestó:
 -Bueno chico, la persona que me lo contó es de mi entera confianza, y si voy para allá es precisamente porque quiero constatar la veracidad de la historia, de manera pues, que si no te gusta me lo avisas y me voy a acostar- dijo ya un poco alterado.

Me di cuenta que había metido la pata, y de inmediato quise enmendar mi error.

-No, de ninguna manera, solo quería estar seguro. ¿quieres un cafecito?- terminé con esperanza que se contentara y me dijera que sí.

-Bueno, está bien ,pero como te dije anteriormente, mi deseo es verlo con mis propios ojos, puesto que mi amigo me dijo muchísimas veces que si no le creía, fuese a visitarlos, y eso es lo que voy hacer-  chasqueó la última palabra y se sentó de nuevo.



La figura de un hombre comenzó a deslumbrarse, poco a poco, la imagen se iba haciendo más real, un halo de luz azulada rodeaba el espectro del cuerpo, su rostro era fino, exquisito, perfectamente perfecto, su mirada profunda, intensa pero al a vez serena, su traje ajustado, como si fuera parte de su piel, de color plateado como aluminio, su estatura aproximada era de 1,90 mts.

Sin duda alguna era un hombre, pero de aspecto celestial,  por no decir que lo era.

Señora, Ud. y su familia han sido escogidos para llevar a cabo una misión que resultará en beneficio para la Humanidad terrestre.

Pero ¿por qué nosotros?- preguntó angustiada la señora.

Las razones las sabrán a su tiempo, sus hijos tiene condiciones especiales que les permitirán recibir nuestras informaciones telepáticas, además que podrán visualizarnos a través de su "tercer ojo", por lo cual gozan de una gran ventaja que pocos humanos poseen.

La señora Patricia no llegaba entender del todo aquellas palabras, seguía aturdida por toda esa información inesperada.

Los morochos en cambio parecían alegres, cómodos e interesados por aquel ser tan fascinante que acaparaba toda su atención.

-"Mi nombre humano es Misiel, y estaré encargado de su protección, por lo cual no deben preocuparse, los niños comenzarán a recibir inmediatamente la información con las instrucciones necesarias para que puedan actuar sin demora.
Acepten con fe lo que sus hijos les digan, puesto que sus palabras son nuestras palabras-.

-Que el Amor y la Paz estén siempre presentes en sus vidas"- con estas últimas palabras el Ser fue difuminando su figura brillante hasta desaparecer ante sus ojos sin dejar rastros de su presencia.
 Aleta y Arturo instintivamente movieron sus manos para despedirlo.

A su madre le entró a su cuerpo un ligero escalofrío, pensaba en lo inescrutable que era el destino de su familia y si podían evitarlo.

domingo, 10 de marzo de 2013

Parte 5: ¡ De que vuelan ...vuelan!



Raúl no se detuvo, su relato se iba tornando más interesante, me intrigaba que papel iba a jugar la intervención mágica-religiosa en todo este asunto que ya me parecía un cuento de Edgar Alan Poe, lo inesperado... era lo inevitable...

Llegó el día, Jueves Santo, el calor marabino lograba vencer la tecnología del frío, la atmósfera, más que tensa, era mística, paranormal,metafísica ....En la casa estaban, además de sus preocupados habitantes habituales, los amigos más íntimos, los compadres, los responsables de la invitación al Chamán Goajiro.

El timbre de la puerta sonó. Cam.Bur-Pin-Tón, Cam-Bur-Pin-Tón... El compadre Miguel se apresuró con pasos veloces a abrir la puerta. ¿quién es?- preguntó como si no supiese quien era.
-El Chamán de La estrella brillante, Agripino Montiel, pa'servile a mi Dios primero y luego a Ud.

Miguel inmediatamente le dio paso al invitado, suerte de sacerdote sin sotana, que sin perder tiempo avanzó cargando una especie de morral entretejido lleno de objetos para su ritual exorcista. De repente se detuvo, se quitó su sombrero de paja multicolor dejando ver claramente su rostro adusto, triangular, nariz aguileña y tez quemada por el sol, su cabellera larga y  entrelazada al final con una cinta tricolor. Sus arrugas faciales marcaban su edad longeva, pero en sus cabellos no se distinguía ni un hilo de nieve, eran negros, muy oscuros y brillantes.

Con voz pausada y profunda agradeció la invitación, a la vez que exponía con sus ademanes su fortaleza física y de espíritu.

-Señores, hoy es un día sagrado, en los cielos los espíritus mayores resplandecen, el momento es propicio para invocar su Luz para que nos guíen en tan difícil tarea- dijo el Chamán rompiendo la informalidad para entrar de lleno a sus labores-

Enseguida comenzó a sacar de su marusa una maraca ceremonial y una botella llena de un líquido rosado que olía a un perfume extraño,luego sacó  una mezcla de incienso y mirra que colocó en  una vasija de barro a la que le prendió fuego para llenar de humo blanco y perfumado a cada rincón de la casa; después tomó un ramo de hierbas de distintas especies medicinales, toronjil,malojillo,llantén,y ramas de canela.

Procedió, ya armado con todos sus utencilios místicos, a cantar en voz alta una melodía en su lengua nativa, a la vez que regaba el líquido por todos los rincones de la casa y esparcía el humo del incienso con el ramo de hierbas realizando con el mismo dibujos imaginarios en el aire.

Todos los presentes, especialmente los niños, observaban embelecados por el misterioso canto y el olor entremezclado del incienso y el líquido rosado, además de el que se desprendía de las hierbas cada vez que las agitaba con su mano, cuando de repente apareció una figura grotesca, diabólica y realmente terrorífica. Todos gritaron del susto. El chamán ni se inmutó, sacó de su morral una correa entretejida con piel de serpiente de cascabel y mapanare, y se abalanzó a la figura siniestra invocando a Dios y al Arcángel Miguel exhortándola a que abandonara el lugar inmediatamente. Todos miraban estupefactos, pálidos del miedo, los niños a pesar de la escena, extrañamente se mantenían calmados, serenos, como si alguien los protegiera de la escena de terror que allí se manifestaba.

!Fuera de aquí demonio¡ !No vuelvas con tu inmundez¡ - Gritaba sin descansar repetitivamente con coraje y convicción.- El Chamán agitaba el cinturón con ademanes rituales, realizando cruces al aire, delante de la figura fantasmal y mencionaba sin cesar el nombre de JesuCristo.

La batalla duró escasos minutos, la figura se disipó tal cual como había aparecido, el chamán, visiblemente cansado, respiró profundamente. Volvió su mirada hacia Patricia y le dijo:- Señora, la naturaleza de ese ser no es demoníaca, su fuente es extraña para mí, no sé que quiere o quería de ustedes, pero creo que con lo que hemos hecho hoy se mantendrán alejados. Les voy a dar a cada uno una correa como la que usé hoy, y harán lo mismo que yo hice para espantar ese espíritu.-  terminó de hablar guardando todos sus objetos rituales.

Patricia se acercó y le dio un abrazo fuerte al chamán y le agradeció sinceramente su visita esperanzada en que ese capítulo de sus vidas estaba ya cerrado.

Aleta y Arturo reaccionaron, se acercaron al chamán, lo observaron atentamente, y le preguntaron, ¿pero Ud. no vió algo más? -
El chamán sorprendido por su pregunta les respondió:-¿algo cómo qué?
-Como hombres extraños- contestó Aleta
¿Hombres o Ángeles?-siguió contestando el brujo.
!Raros¡- asomó Arturo.
-Ví seres como hombres, por un momento, luego no los ví más- contestó con una expresión de preocupación.

Todos los que no eran de la casa se retiraron al poco tiempo, convencidos de que la pesadilla había terminado definitivamente.

A las dos semanas, Patricia y los gemelos llegaban a su casa después de haber permanecido casi todo el día de compras en los centros comerciales. Entraron por la puerta que da a la cocina, ya eran casi las 7 de la noche y la casa estaba a oscuras. Entraron y no habían prendido la Luz cuando Patricia gritó aterrorizada, los niños se asustaron y salieron corriendo de la cocina. Una figura extraña humanoide estaba parada frente a ella, había aparecido de repente, en la penumbra no lograba distinguir su rostro, inmediatamente se acordó de los cinturones "mágicos", sacó el suyo inmediatamente de su bolso y comenzó a darle correazos al espectro humano que la asustó.
-Vete, vete demonio- comenzó a gritarle- cuando de repente la cocina se iluminó y vió claramente a quien le estaba pegando, era un hombre de 1 metro 90 cm aprox. de figura estlizada, uniformado con traje ajustado, sin aparentes costuras, que brillaba levemente, de un color dorado extraño, su rostro de facciones finas y ojos almendrados le daban un aspecto "angelical", Patricia dejó caer la correa impresionada por la aparición de tal ser.

Los niños entraron de zopetón y se pararon en seco, observando a su mamá y al extraño que la sorprendía.

-No se asuste señora, yo no soy ningún demonio, soy su amigo- Dijo el hombre con voz melodiosa pero firme.- prosiguió sin darle oportunidad para que ella hablase- Escuche bien lo que les voy a decir, puesto que ya no me verán más.- dijo serenamente.- Siéntense- ordenó, tanto a Patricia como a los gemelos- Ellos obedecieron como hipnotizados, prestos a escucharlo.